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DÍA MUNDIAL DEL DOLOR

«Fascitis plantar o artrosis tienen un gran aliado en la radioterapia»

El doctor Jorge Pastor, con 25 años de experiencia como oncólogo radioterápico, expone en esta entrevista en qué casos la radioterapia puede transformar la vida de pacientes que conviven con dolor crónico

El doctor Jorge Pastor en la clínica de Ascires Sagunto II.

El doctor Jorge Pastor en la clínica de Ascires Sagunto II. / Daniel Tortajada

Sara Cañada

Sara Cañada

València

La radioterapia aplicada en muy bajas dosis es muy efectiva para tratar patologías como la fascitis plantar o la artrosis. Aunque todavía es una realidad desconocida para el público general, sus efectos antiinflamatorios proporcionan muy buenos resultados para el abordaje de estas dolencias.

El doctor Jorge Pastor, jefe de Radioterapia en Ascires y miembro del equipo pionero en España en realizar radioterapia con intensidad modulada (IMRT) y radioterapia guiada por superficie (SGRT), habla sobre cómo la radioterapia puede cambiar la vida de pacientes que conviven con dolor crónico.  

La radioterapia se suele asociar a un tratamiento oncológico, pero también se emplea para tratar otras dolencias benignas. ¿De qué tipo de patologías hablamos?

La radioterapia se usa desde hace mucho tiempo en procesos benignos. Tratamos pacientes con patología osteoarticular benigna o inflamatoria como fascitis plantar, que es muy frecuente; todo lo que implique inflamación del tendón, del hueso , de las articulaciones: capsulitis, epitrocleitis, epicondilitis, tendinitis del aquíleo, etc. Todas esas dolencias pueden beneficiarse del tratamiento con radioterapia, teniendo en cuenta que en estos casos es absolutamente diferente a la utilizada en los procesos oncológicos.

¿Cuáles son esas diferencias?

Principalmente, la dosis. Cambia mucho y eso hace que su mecanismo de acción sea radicalmente opuesto. Las dosis que se utilizan para los procesos osteoarticulares como la fascitis plantar o la artrosis son de 60 a 80 veces inferiores a las empleadas en procesos oncológicos. Al trabajar con dosis bajas y actuar sobre los mediadores de la inflamación se consigue un efecto antiinflamatorio y analgésico.

El doctor Jorge Pastor explica cuáles son los tipos de tratamientos para el dolor crónico en las instalaciones de Ascires de la clínica de Ascires en Sagunto II.

El doctor Jorge Pastor explica cuáles son los tipos de tratamientos para el dolor crónico en las instalaciones de Ascires Sagunto II. / Daniel Tortajada

Por trazar un perfil, ¿qué personas con dolor crónico son buenas candidatas?

Suelen ser pacientes que no responden al tratamiento estándar o convencional como el farmacológico, principalmente antiinflamatorios, la fisioterapia o infiltraciones. Otra característica es estar por lo menos tres meses con síntomas y haber recibido tratamiento previo. También son candidatos los pacientes que tienen contraindicado el uso de fármacos por enfermedades asociadas o bien que rechazan el tratamiento convencional. Un dato curioso es su uso en deportistas: un atleta ganó un oro olímpico con una fascitis plantar tras someterse a radioterapia en Alemania.

¿Cuánto tiempo de media dura el tratamiento? ¿Los resultados son inmediatos?

Se administra habitualmente en 6 sesiones a días alternos y cada sesión tiene una duración máxima de un minuto. El efecto no es inmediato y habitualmente se produce a lo largo del primer mes tras finalizar el tratamiento. El resultado depende mucho de los hábitos del paciente. En una fascitis plantar se consigue un control del dolor de hasta un 85%. Pero también es clave que el paciente cambie los hábitos o vicios posturales que le han llevado a la inflamación.

¿Hay países en los que el uso de la radioterapia con esta finalidad sea más común que en España?

Sí, Alemania es uno de los países con más tradición en este tipo de tratamientos con más de 30 años de experiencia. Las estadísticas hablan de que en los servicios de radioterapia del país hasta un 30% de los pacientes que tratan son de este perfil. A día de hoy, en España hay algunos centros que tienen interés en este tipo de patologías, pero todavía estamos muy lejos de las cifras que maneja Alemania.

Los profesionales sanitarios de Ascires trabajan con tecnología de precisión.

Los profesionales sanitarios de Ascires trabajan con tecnología de precisión. / Daniel Tortajada

¿Cómo podríamos acercar esta técnica a la población para que conociera su empleo para aliviar el dolor?

Lo primero es desvincularlo de lo que es un proceso oncológico, eso tiene que quedar muy claro. Después hay que informar a la población y luego debe haber una formación de los propios profesionales que se dedican al tratamiento del dolor. Unidades del dolor, traumatólogos o pacientes de rehabilitación deben descubrir esta técnica.

¿Qué terapias se emplean en Ascires para combatir el dolor crónico?

En la clínica disponemos de un equipo de la Unidad del Dolor que puede ayudar a este tipo de pacientes. Aparte, contamos con especialistas de Traumatología, Fisioterapia y Radioterapia para el abordaje de este tipo de patologías de una forma multidisciplinar, aspecto clave para lograr una solución satisfactoria.

Según tu dilatada experiencia profesional y formación continua, ¿hacia dónde evolucionará la radioterapia y su aplicación para mejorar la calidad de vida de los pacientes?

Creo que debe evolucionar hacia una extensión o a una popularización de esta técnica, pero siempre desde la seguridad de seleccionar correctamente al paciente que se vaya a tratar. Y también hacia el establecimiento de protocolos multicéntricos, donde todos los profesionales en este campo podamos agrupar nuestros datos y ayudar a seleccionar el paciente que más pueda beneficiarse de este tratamiento y a maximizar todavía más estos prometedores resultados que estamos teniendo.

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