Javier Hernández, urólogo, sobre la prevención masculina: “El cáncer de próstata no avisa”
El especialista en urología oncológica recuerda que la detección precoz cura más del 95% de los casos y anima a los hombres a perder el miedo a las revisiones

Doctor Javier Herández, del Hospital IMED Colón / IMED
En el mes de Movember, dedicado a visibilizar la salud masculina, el urólogo y uro-oncólogo Dr. Javier Hernández Falcón, del Hospital IMED Colón, explica con detalle cómo se debe abordar la prevención del cáncer de próstata y reivindicar un enfoque empático y tecnológico para el cuidado del hombre.
“El cáncer de próstata no da síntomas. No avisa en la etapa temprana”, subraya el especialista, con más de 20 años de experiencia. “Si lo diagnosticas a tiempo, lo curas más del 95% de las veces”.
Movember: un movimiento para derribar tabúes
El doctor recuerda el origen de Movember, nacido en Australia en 2003 cuando un grupo de amigos quiso concienciar sobre el cáncer de próstata tras el diagnóstico de uno de ellos. “Dejarse bigote era una excusa para iniciar la conversación”, explica. “Desde entonces el movimiento trabaja por la salud masculina, la prevención del cáncer de próstata y testículo y la salud mental”.
Aunque sigue existiendo cierto reparo a acudir al urólogo, Hernández observa un cambio: “Cada vez más hombres jóvenes vienen a consulta diciendo: ‘estoy bien, pero quiero chequearme’. Eso antes era impensable”.
¿Cuándo deben empezar las revisiones?
El especialista es claro: los hombres sin antecedentes tienen que hacer su primera visita a los 45 años y los hombres con antecedentes familiares de primer grado a partir de los 40 años ya tienen que acudir al especialista.
“Hay que comenzar tu primera entrevista con el urólogo para hacer un chequeo de salud”, señala. “Y hay que decirlo: yo también he pasado por el urólogo; hay que dar ejemplo”.
El tabú del tacto rectal: “Una vez lo hacen, dicen: ¿esto era?”
El doctor insiste en que la consulta debe ser un espacio seguro: “Lo que se habla en la consulta no sale de esas cuatro paredes”, recalca.
Sobre el examen físico, que aún genera reticencias en muchos hombres, normaliza el procedimiento: “Muchos pacientes, después de hacerlo, dicen: ‘¿esto era? Este era el gran tabú que me hacía no venir’”.
Además, recuerda: “No es solo un PSA en una analítica. El tacto prostático completa el cribado y sigue siendo imprescindible”.
Síntomas urinarios: lo que preocupa no siempre es cáncer
Hernández insiste en que el cáncer de próstata no provoca síntomas en su fase curable. “Cuando llegan síntomas, la enfermedad suele estar más avanzada”.
Sin embargo, sí enumera señales que deben motivar una visita al especialista: levantarse varias veces por la noche a orinar, tener un chorro débil o interrumpido, sensación de vaciado incompleto o dolor en la pelvis o durante el eyaculado. Aunque la mayoría de estos casos se deben a patologías benignas, requieren valoración.
Miedo a los efectos del tratamiento: “Hay solución para todo”

IMED
“El hospital IMED tiene todas las tecnologías y eso te da mucha tranquilidad”, recalca. “No estoy limitado; puedo ofrecer lo que de verdad necesita cada paciente”.
¿Todos los cánceres se operan? El especialista destaca una idea poco conocida: “No todos los cánceres de próstata deben ser operados”.
Los tumores de muy bajo riesgo pueden seguir un protocolo de vigilancia activa con controles estrictos: “Permitimos que el paciente tenga años de calidad de vida sin un tratamiento radical. Si en algún momento cambia, lo tratamos y lo curamos”.
Tecnología, humanidad y un mensaje claro: “No esperes a tener síntomas”
El Dr. Hernández pone en valor el trato en IMED: “La empatía del equipo, la enfermería, el ambiente del hospital… todo eso baja la ansiedad del paciente”.
Y lanza un mensaje directo: “Ir al urólogo no tiene por qué ser traumático. La inmensa mayoría de los pacientes salen aliviados porque se han chequeado y están bien”.
Más allá de la próstata: salud sexual, ETS y cáncer testicular
El urólogo aprovecha la entrevista para recordar otros aspectos de la salud masculina como las ETS, la autoexploración testicular y la autoestima masculina.
- ETS: “En Valencia, en verano, se multiplican. Usar preservativo es básico”.
- Autoexploración testicular: “Una vez al mes, en la ducha. Si notas un bulto nuevo, acude al urólogo”.
- Autoestima masculina: “El cáncer, solo al oírlo, baja la seguridad del paciente. Por eso la información y el acompañamiento son clave”.
Urología femenina, menos conocida pero igual de importante
El Dr. Javier Hernández insiste además en la urología femenina, que sigue siendo una gran desconocida, pese a su importancia en la salud de la mujer. “Somos pocos los urólogos que nos dedicamos de forma específica a esta subespecialidad. La pelvis femenina es mucho más compleja que la masculina, y el trauma acumulado por los embarazos y los partos puede dar lugar, con el tiempo, a diversas patologías”, explica.

IMED
El especialista lamenta que muchas mujeres hayan asumido como “normales” situaciones como los prolapsos, las pérdidas de orina u otros síntomas que afectan a su calidad de vida. “Todo tiene solución. Es fundamental divulgar que las mujeres también pueden —y deben— acudir al urólogo para tratar estos problemas y recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuados”, subraya.
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