M. Pérez, Gandia

El periodista Adolf Beltrán se alzó anoche como el ganador de la vigesimoséptima edición del premio de narrativa Joanot Martorell que anualmente convoca el Ayuntamiento de Gandia.

Con una obra totalmente actual y bajo el título de «Les llunes de Russafa», Beltrán narra con un estilo periodístico una serie de historias relacionadas con la inmigración que ocurren en escenarios similares pero dispares a la vez como el barrio de Russafa en Valencia y el mismo, con nombre árabe, en Bagdad.

Según explicó ayer el portavoz del jurado del Joanot Martorell, el escritor Josep Piera «es una combinación de historias que se bifurcan entre Valencia y Bagdad. Habla de la inmigración, de las redes existentes al respecto, su relación con el tráfico de drogas y la criminalidad más baja, por lo que combina historias paralelas con una realidad excepcional, incluso cuando narra los escenarios de Bagdad, en plena explosión de la guerra de Iraq que, todavía hoy continua».

«Les llunes de Russafa» entremezcla un ambiente de presente con una lectura rápida y fácil, «al más puro estilo periodístico, y abarca desde la narrativa negra americana hasta la de Ferran Torrent» explicó Piera. La valoración respecto a la novela que ha hecho el jurado es que se trata de un texto «muy legible, en definitiva, una novela filmable».

El propio Adolf Beltrán, periodista de El País, explicó ayer a Levante-EMV que «existe mucha trama policial en la novela. Hay dos protagonistas que son un apareja que reside en Bagdad que enferman y alrededor de ellos una serie de personajes secundarios que nos hacen trasladarnos a las dos Russafa, la de Valencia y la de Bagdad».

Para Beltrán, la importancia de esta novela radica en su actualidad dado que tanto la trama como los protagonistas son fáciles de identificar por el momento en el que ocurre la acción.

Así las cosas, el ganador del Joanot Martorell de narrativa dijo ayer en Gandia sentirse muy contento por el galardón dado que «es un premio que tiene mucho prestigio, es un clásico de las letras catalanas y un premio con mucha solera».

El propio Adolf Beltrán relató que la historia transcurre paralelamente a las fases de la luna y cada capítulo es un relato que podría funcionar independientemente, como si de un cuento se tratara.

El premio se entregó anoche en la gala dels Premis Literaris de Gandia al que asistieron más de un centenar de personas relacionadas con el mundo de la cultura, y la novedad radica, al igual que el pasado año, en que se falló el nombre del ganador y se presentó la novela publicada ya por Edicions 62 para que el público pueda ya disfrutar con el relato.