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Los malogrados infantes de Carlos IV

María Luisa de Parma fue la primera soberana española en aportar «delfines» e Isabel la Católica, creen los historiadores, tuvo un parto doble

Ser infante, y tener un hermano gemelo, era mucho más problemático en el pasado. La mortalidad infantil hacía estragos „más en los partos múltiples por el menor peso„ la superstición apuntaba a infidelidades en la alcoba real y las intrigas no sabían de lazos de sangre. Los cronistas refieren el nacimiento de Alfonso y Juan, hijos del futuro Luis VIII y Blanca de Castilla, nacidos y muertos en 1213. En Francia, Carlos VII y María de Anjou tuvieron gemelas, Jeanne y Marie, en 1438. Enrique II y Catalina de Médicis, también, en 1556. María Leszczynska, reina consorte de Francia y Navarra, tuvo dos gemelas en una prole de once hijos.

Después de cuatro abortos y seis partos, la esposa de Carlos IV fue la primera reina española que alumbró gemelos en 1783. Los infantes fueron mostrados al pueblo juntos en una misma cuna. Tanto Carlos Francisco como Felipe Francisco de Paula fallecieron muy poco después de llegar al mundo. Al primero en nacer le hubiese correspondido suceder a su padre en el trono.

La exitosa serie de TVE Isabel reflejó en uno de sus capítulos un parto doble de la reina católica. Teresa Cunillera, asesora histórica de la ficción, ha confirmado que es cierto que dio a luz a mellizos o gemelos en su cuatro embarazo, y que éste fue accidentado. Los Reyes Católicos viajaron precipitadamente a Sevilla y las crónicas de la época hablan de que la soberana se encontraba «en estado de gran preñez».

Finalmente, el parto fue en 1482 en Córdoba. En cualquier caso, según los historiadores, de ese alumbramiento sobrevivió solo uno de los bebés, María, que terminaría casándose con el rey de Portugal y falleció en 1517 de sobreparto, algo habitual en la época.

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