04 de abril de 2018
04.04.2018

Un ensayo clínico pionero combatirá la enfermedad de Parkinson

Durará un año y participan 700 pacientes de diferentes países que tienen la enfermedad en un estadio inicial

04.04.2018 | 20:31

Un equipo de investigadores del Hospital de Sant Pau, liderado por el investigador y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, Jaume Kulisevsky, participará en un ensayo clínico con 700 pacientes de diferentes países para combatir la enfermedad de Parkinson. El ensayo trabajará directamente sobre los depósitos anormales que genera la proteína alfa-sinucleína y que tienen como consecuencia la muerte de las neuronas afectando el sistema motor de los enfermos.

«Esto se puede hacer de varias maneras, explica el investigador: o alterando el gen, o capturando los depósitos anormales que se depositan en la neurona o, incluso, generando anticuerpos», explica Kulisevsky. De este modo -añade- identificando grupos de riesgo, este tratamiento podría funcionar como una vacuna. «Si los resultados son positivos se podría abrir una nueva línea de investigación orientada a parar la enfermedad. Actualmente, la investigación y los tratamientos se orientan a paliar sus síntomas», especifica.

El ensayo experimental con enfermos empezará este mes de abril y se llevará a cabo simultáneamente en diferentes centros del mundo, entre los cuales hay en Alemania, Holanda, Estados Unidos o Canadá. Desde el hospital Sant Pau se hará un seguimiento a una decena de pacientes. Los participantes estarán en un estadio inicial de la enfermedad a los que se suministrará el fármaco activo o el placebo para, posteriormente, comparar los resultados. «Es una nueva línea de investigación esperanzadora que puede implicar un cambio de paradigma en el tratamiento de los enfermos, puesto que hasta ahora no había evidencias de que se pudiera influir en la evolución de la enfermedad», insiste.

El tratamiento tendrá una duración de un año y se prevé que las conclusiones se presenten el 2020.

Nuevo fármaco


En paralelo, el equipo de Kulisevsky ha desarrollado un fármaco para aligerar las afectaciones cognitivas del Parkinson. Se trata de un proyecto desarrollado con la colaboración de la UOC y el CIBERNED del Hospital Carlos III de Madrid, del cual se publicarán las conclusiones a finales de 2018. La colaboración de la UOC y el Hospital de Sant Pau también investigará con enfermos si la estimulación magnética craneal mejora las capacidades motoras y los síntomas cognitivos y neuropsiquiátricos asociados a la enfermedad.

La segunda enfermedad neurodegenerativa con más incidencia


Esta enfermedad tiene una incidencia importante en las sociedades modernas. Un 70 % de los 300.000 afectados tiene menos de 80 años y la tendencia para los próximos años, con el envejecimiento de la población, es al alza. No es una enfermedad mortal, pero cada año se diagnostican 18 casos por cada 100.000 habitantes. La incidencia aumenta a partir de los 40 años.

Uno de los inconvenientes para neutralizarla y encontrar un tratamiento definitivo es que se desconocen sus causas. Los expertos consideran que tienen un peso importante la predisposición genética y los factores ambientales. En cuanto al peso genético, entre un 5 y un 10 % de los casos tiene este origen y los investigadores sí han identificado el gen responsable del Parkinson familiar. En este escenario, los datos masivos (el big data) pueden ayudar a aproximarse mejor al enfermo dado que «estamos ante una enfermedad que tiene diferentes manifestaciones».

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