30 de mayo de 2018
30.05.2018
Conciencia social

La generación Z es autodidacta, sensible con el medio ambiente y adicta a la tecnología

Los jóvenes no entienden la vida sin internet y utilizan hasta cinco dispositivos a la vez

30.05.2018 | 12:18

Son egoístas, narcisistas y grandes usuarios de las tecnologías. Los millennials se han abanderado como la generación que más usa las tecnologías, pero la realidad es que quienes nacieron con el internet más evolucionado son los de la generación Z. Tal y como explica la profesora de Comunicación de la UOC Mireia Montaña, este colectivo, que también es conocido como posmillennial, centennial, generación K o pos-Bieber, hace referencia a los jóvenes de hasta veinticuatro años. «Esta nueva generación, nacida en pleno auge de las redes sociales, iría desde los preadolescentes hasta los jóvenes de poco más de 20 años que comenzarían a entrar en el mundo laboral», describe Montaña en el artículo «La nueva generación Z: conectada, pragmática y familiar».

De entrada, una de las diferencias entre las dos generaciones —según la experta en marketing y profesora colaboradora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC Neus Soler— es que los millennials «estaban vinculados al uso de los diferentes dispositivos», mientras que la generación Z destaca por el uso que hace de la información que le da el aparato.

En cuanto al uso de las TIC, tal y como explica la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación Sílvia Sumell, la generación Z tiene una gran dependencia de la tecnología, hasta el punto de no entender un mundo sin wifi, YouTube o Instagram, entre otras herramientas. «No podrían entender una vida sin internet», explica Sumell, que asegura que pueden usar hasta cinco dispositivos a la vez. En cambio, los milénicos tienen una dependencia mucho menor de las tecnologías y utilizan una media de tres dispositivos a la vez.

Otra de las diferencias con los millennials, tal como explica la psicóloga, es que «son más recelosos de su privacidad y saben que no conviene compartirlo todo en las redes». «Son más conscientes de los riesgos e inconvenientes que ello puede conllevar», apunta. Además, tal y como explica la profesora de marketing de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC Inma Rodríguez-Ardura, «se comunican con los miembros de su generación haciendo un uso muy intensivo de los formatos electrónicos, como la mensajería instantánea y los medios sociales, y están habituados a desarrollar múltiples tareas y procesar al mismo tiempo varias fuentes de información».

Para entender cómo es la generación Z es básico situar la época en la que ha crecido. Según Sumell, estos jóvenes han vivido en una época de inseguridad en el ámbito profesional, de crisis económica y en un mundo laboral extremadamente competitivo. «Esto hace que tengan más clara la importancia de estar bien preparados profesionalmente», apunta la psicóloga, que explica que muchos crean su primer negocio de muy jóvenes. Según Soler, debido al momento en el que les ha tocado vivir, la generación Z es más autosuficiente. «Son inteligentes y autodidactas», apunta la experta en marketing, que asegura que hacen muchas cosas por su cuenta, independientemente de si eso les da o no un título. En cambio, los millennials nacieron en una época de bonanza económica y dan mucha más importancia a los títulos. Ello significa que son menos autosuficientes, activos y emprendedores que los de la generación Z.


Educados en la igualdad y la diversidad racial y cultural

La forma de consumir es también diferente entre millennials y la generación Z. Según explica Rodríguez-Ardura, los jóvenes de la generación Z «suelen tener ingresos limitados, por lo que suelen buscar promociones y descuentos». «Se informan a fondo en internet sobre los productos, miran las opiniones de los otros consumidores y utilizan comparadores de precios en línea», apunta la profesora. En cambio, aprecian que las marcas les dirijan ofertas personalizadas. «No se sienten el centro del universo, pero entienden que, si la marca desea algo, será esta quien irá a buscar al consumidor», explica Soler. En cuanto al tipo de publicidad, según Montaña, «debe estar basada en una comunicación inclusiva, multirracial y sin estereotipos». «Piden campañas que parezcan reales, que utilicen un lenguaje parecido al suyo, y en el que las marcas muestren compromiso», apunta la experta en comunicación.

En cuanto al mundo que les rodea, la generación Z está más implicada y se muestra más preocupada que la milénica. «Los más jóvenes poseen una idea muy clara de la igualdad y la diversidad de raza y de cultura porque ya han crecido así», explica Soler, que añade que para ellos no existen diferencias. En la misma línea, la generación Z es mucho más exigente en cuanto a la sostenibilidad. «Cuando ellos fueron a la escuela ya se trabajaba mucho en este sentido y han crecido con esta mentalidad de cuidado medioambiental», apunta la experta, que añade que a la hora de consumir lo tienen muy en cuenta. Tanto es así que exigen que las marcas no lo hagan como «postureo», sino que piden que su compromiso medioambiental sea real. En cambio, según Soler, a los milénicos les preocupa, pero no se involucran. «Los milénicos no exigen tanto a la hora de consumir productos sostenibles», considera Soler. Sea como sea, lo que es evidente es que ante todos estos cambios en la actitud del consumidor, las marcas deberán ponerse las pilas.

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