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Cambio climático

El ritmo actual de la subida del nivel del mar inundará l'Albufera y la Malva-rosa en 2100

Muchas zonas quedarían bajo el agua, incluido el área metropolitana de la ciudad de València

L'Albufera de València, zona amenazada. MAO

El cambio climático precipitado por la mano del ser humano ha provocado que el planeta terrestre aumente su temperatura un grado con respecto a la época preindustrial. Este calentamiento global ha provocado, entre otras cosas, un aumento de la subida del nivel del mar, que crece a un ritmo de 3,5 milímetros al año. Una cifra que aunque pueda parecer insignificante, va acelerándose poco a poco, lo que conlleva en realidad un importante incremento del riesgo de sufrir inundaciones.

La situación geográfica de la Península Ibérica hace que España sea muy vulnerable ante la subida del nivel del mar y los estudios del Instituto Hidráulica Ambiental de Cantabria señalan las Islas Canarias y diez provincias costeras como las zonas más expuestas a este fenómeno. Teniendo en cuenta las predicciones más pesimistas, que hablan de un crecimiento de entre 2,5 y 3 metros del nivel del mar, en el año 2100 muchas áreas quedarían bajo el agua, incluyendo ciudades como Santa Cruz de Tenerife, a tan sólo un metro de altitud según los datos del Instituto Geográfico Nacional.

Además, otras capitales como Alicante -5 m-, Las Palmas, Santander y Bilbao -a 6 m-, tendrían que extremar las precauciones y en un siguiente nivel, las ciudades situadas a menos de 20 metros del nivel del mar: A Coruña y San Sebastián (7 m), Málaga (8 m), Sevilla (11 m), Barcelona (13 m) y Valencia (16 m), entrarían en zona de peligro. Con lo cual, al menos un 23% de la población española es vulnerable a este problema.

Fuente: Instituto Geográfico Nacional.Mapa de Izaskun Garaizabal

El mapa del territorio inundable en España

Las zonas más afectadas ante la subida de un metro del nivel del mar en España serían:

-En la provincia de Santa Cruz de Tenerife: Candelaria, Santa Cruz de la Palma y San Andrés y Sauces son las localidades españolas a menor altitud media, a cero metros sobre el nivel del mar. La capital, además, se encuentra sólo a un metro.

-En Mallorca: Baleares presenta riesgo potencial de inundación, especialmente en la zona de Sant Llorenç, que ha sufrido media docena de inundaciones en los últimos años. Además, los tramos por los que discurren los torrentes de Na Bàrbara (Palma), Gros (Palma/Marratxí), Coanegra (Marratxí), Campos, Es Riuet (Manacor/Sant Llorenç des Cardassar), Vall den Marc/Sant Jordi (Pollença), Sa Llavanera, (Santa Eulària des Riu) y Major de Sóller, Peguera y Santa Ponça (Calvià).

-En Asturias: Valdés, a un metro de altura, es el municipio menos elevado de todo el territorio peninsular. Destacan también otras localidades, como Villaviciosa y Vega.

-En Galicia, la provincia más dañada sería A Coruña, incluida su capital, además de municipios como Betanzos. Pontevedra también, especialmente Rouxique y A Fianteira.

-En Andalucía: en la zona sur de la península, el Parque Nacional de Doñana quedaría anegado. La provincia de Cádiz quedaría especialmente expuesta, con playas como Tarifa y Conil inundadas, además de poblaciones como Algeciras. Y los invernaderos que conforman el paisaje del 'mar de plástico' de Almería quedarían salinizados por el agua de mar, sobre todo en Adra y San Agustín.

-En Valencia: en el litoral, la albufera valenciana quedaría totalmente inundada. La zona de mayor peligro es Massarrojos. En la ciudad, el norte del barrio de San Lorenzo, así como la Carrasca y la Malvarrosa. También en las localidades de Albal, Picassent, Xirivella, Sedaví, Quart de Poblet, Silla, Aldaia y Alcàsser, Alfafar, Massanasa, Beniparrell y Picanya.

-En Alicante: en la comarca de Vega Baja, prácticamente todos los municipios aledaños al río Segura tienen alto riesgo de inundación. En la Marina Baixa, existen siete zonas con riesgo de inundación, algunas urbanizadas, como Patricova, Benidorm o Altea. En Elche, las zonas que plantean más problemas son las que se encuentran en el cauce del Vinalopó. Y Elda constituye uno de los puntos de concentración de aguas más peligrosos.

-Además, afectaría especialmente a localidades como Águilas, en Murcia, y Deltebre, en Tarragona, que se encuentran a dos metros de altura. El Delta del Ebro desaparecería con una subida de sólo un metro. Y también quedarían expuestas localidades cántabras como San Vicente de la Barquera y Pedreña, el Parque Natural Marismas de Santoña, Victoria o Joyel.

Los posibles escenarios

El último Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), publicado por expertos de Naciones Unidas, trabaja con cuatro posibles escenarios de emisión en el próximo siglo. "Vamos desde el que habla de un forzamiento de 2,6 W/m2, que es el más optimista y nos acerca a los objetivos establecidos en el acuerdo de París, que supondría un aumento medio de 40 centímetros del nivel del mar; hasta el más pesimista, que lo cifra en 8,5 W/m2 e implica mayor cambio climático y por tanto mayores impactos, tanto en términos de temperatura como de aumento del nivel del mar hasta 65 centímetros", explica Elisa Sainz de Murieta, investigadora del centro de investigación BC3.

"Es posible que la situación sea peor que los cuatro escenarios previstos por el IPCC, por lo que es necesario tomar ya medidas de mitigación y adaptación"

Elisa Sainz de Murieta - Investigadora de BC3

Esta experta en cambio climático destaca que existe "mucha incertidumbre". "No sabemos lo que va a pasar, porque en gran medida, estas previsiones dependen de las políticas de mitigación que llevemos adelante. Entonces, en la medida en la que nosotros como ciudadanos, los países, los Estados y el planeta seamos capaces de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, nos acercaremos a escenarios más optimistas, pero en la medida en que no sea así, se prevé que sea todo peor en términos de impacto", explica.

Así y todo, en vista de la senda que el planeta ha ido recorriendo, "que siempre ha coincidido con las observaciones que se correspondían con el escenario más desfavorable, es posible que la situación sea peor que los cuatro escenarios previstas por el IPCC". Y es que los expertos creen en la posibilidad de que las grandes capas de los glaciares se desestabilicen y la aportación de los hielos de Groenlandia y de la Antártida eleve todavía más el nivel del mar, llegando incluso a alcanzar una subida de 3 metros para el próximo siglo.

Inundaciones de 2018 en San Llorenç, Mallorca.Shutterstock

Un reciente estudio, publicado por la revista científica Nature, constataba una crecida de 7,6 milímetros en los últimos 25 años. Además, desde 2012, la pérdida de masa de la Antártida se ha acelerado por el calentamiento global, especialmente en su lado Occidental. Si actuamos a tiempo, advertían los autores de la investigación, la temperatura global seguirá aumentando, pero subirá moderadamente, 0,9 ºC, y el nivel del mar lo hará en 6 centímetros. En cambio, si no hacemos nada, estiman que el nivel del mar podría aumentar 27 centímetros en 2070 a causa del deshielo acelerado por un aumento de la temperatura de hasta 2,9 ºC. Por ello, "cada décima de grado importa", asevera Sainz de Murieta.

Los fenómenos extremos

No obstante, la inundabilidad viene determinada por eventos extremos, como grandes marejadas, fuerte oleaje o lluvias torrenciales. "Serán más frecuentes y severas, por lo que lo realmente peligroso es que sucedan cuando el nivel de mar esté más alto", advierte esta investigadora. Asimismo, puede ser que la media de la pluviometría anual se reduzca, pero no lo haga de forma homogénea a lo largo de todo el año, sino que a lo mejor llueve menos durante el verano y pero aumentan las lluvias torrenciales durante el invierno.

Medidas para contener el agua

Aunque el aumento del nivel del mar sea gradual, las medidas que hay que tomar para hacer frente al cambio climático hay que tomarlas ya, coinciden los expertos. "Necesitamos reducir las emisiones y prepararnos para hacer frente a esos impactos, por lo que desde la política climática defendemos la combinación de dos tipos de medidas: de mitigación y de adaptación", indica Sainz de Murieta.

Aunque España no está a la cabeza de la UE en este sentido y estamos lejos de poder compararnos con Reino Unido, Holanda o Dinamarca, cada vez son más las ciudades que, más allá de los compromisos estatales o internacionales, están siendo pioneras y han tomando la delantera emprendiendo medidas a nivel local, como es el caso de las restricciones de tráfico en Madrid o Barcelona o instaurando planes de ahorro energético.

La barrera móvil del Támesis fue construída en 1983.Shutterstock

De forma complementaria, cada municipio debe analizar cuáles son sus características e implementar medidas para anticiparse y adaptarse a los cambios previstos. Desde medidas suaves, como la implantación de sistemas de alerta temprana para minimizar posibles daños, hasta medidas duras para su protección, como puede ser la construcción de diques de cemento o barreras basadas en la naturaleza.

También es importante la innovación de cara a diseñar futuras soluciones, como la barrera móvil construida en el río Támesis de Londres para contener las inundaciones, o la construcción de edificios con aislamiento especial en su planta baja para evitar la penetración del agua en su estructura.

Otra herramienta fundamental a escala local es el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de cada localidad. "Sabiendo que hay una serie de cambios que están en camino, lo que no podemos hacer es aumentar la vulnerabilidad de nuestra población y seguir construyendo en la costa. Hay que evitar seguir poniendo activos y personas en zonas expuestas y todos los proyectos enfocados a dar más espacio al agua y ampliar las zonas verdes son positivos", subraya.

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