27 de mayo de 2019
27.05.2019
El comentario del tiempo

Apareció una nube volutus y Gandia enmudeció

27.05.2019 | 04:15
Apareció una nube volutus y Gandia enmudeció

La troposfera es maravillosa. Se define como la capa de la atmósfera que está junto a la superficie de la Tierra y que, con un grosor de hasta 17 kilómetros en la zona del ecuador -la mitad en los polos-, nos da la vida gracias a su justo contenido de oxígeno. Entre otras muchas cosas, aguarda vapor de agua y una horda de gotitas microscópicas que forman las nubes. Estas últimas pueden adquirir forma de perro, delfín o dinosaurio, al gusto del observador novel. El más avanzado llega a ver 'arcus', 'vellums' o 'volutus', cuya grafía latina ya deja entrever que son tipos de nube oficiales y que, por tanto, no están expuestas a la imaginación. Quédense con la última: volutus, porque es difícil de ver y la semana pasada los vecinos de Gandia tuvieron la suerte de avistarla. Las nubes del tipo 'volutus' están en el atlas oficial de la Organización Meteorológica Mundial desde hace relativamente poco tiempo. Antes se conocían por su forma de rodillo, 'roll cloud' en inglés. La Agencia Estatal de Meteorología las define como "una estructura nubosa alargada, horizontal y con forma de tubo que parece rodar lentamente". El primer indicio de que está presente en el cielo son las miradas perdidas de los viandantes y los móviles por metro cuadrado que apuntan a las nubes para inmortalizar la estructura, que es realmente espectacular. Si alcanza bastante grosor o hay nubosidad a mayor altura, también pueden suceder ambas cosas, la base coge un color oscuro muy tenebroso. Precisamente esto es lo que aconteció el pasado martes en la comarca de La Safor. La nube volutus en muchas ocasiones aparece en el borde de las tormentas, en zonas donde hay un choque de vientos con distinta dirección y, además, un cambio brusco de temperaturas. En la tarde del martes la llegada de aire frío en las capas medias y altas de la troposfera disparó el desarrollo de núcleos tormentosos en la vertiente mediterránea. De repente el cielo cambió a lóbrego y la lluvia fue ganando terreno de oeste a este por el Golfo de Valencia. En la localidad valenciana de Bicorp, comarca de la Canal de Navarrés, en un rato cayeron cerca de 103 litros por metro cuadrado, según recoge la web de la Asociación Valenciana de Meteorología (avamet.org). El aguacero llegó bastante descafeinado al litoral pero articuló un 'rodillo' de postín. No duden en teclear el nombre, volutus, en el buscador. Así la próxima vez que se presente serán capaces de descifrar que están ante un ejemplar casi extraordinario.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook