El Gran Mar» es un ensayo distinto sobre la historia en la cuenca del Mediterráneo, desde época prehistórica a la actualidad. El mar, sus costas y sus islas, son los protagonistas principales de este libro, según ha decidido su autor, el prestigioso historiador de la Universidad de Cambridge, David Abulafia. Ahí radica su originalidad. Y seguramente ello ha sido el secreto del éxito editorial de este trabajo. Sin embargo, mi formación en la tradición francesa de las disciplinas geográfica e histórica, me sigue decantando por la excelsa obra del profesor Braudel sobre este mar, sus tierras y sus pobladores; y, en particular, por el delicioso ensayo que complementa su trabajo y que lleva por título «Memorias del Mediterráneo». En este libro, publicado en castellano en 1998, hay un acertado apartado inicial donde se describe el medio físico de la cuenca del Mediterráneo, con sus pros y contras, con sus recursos y sus riesgos para el desarrollo de las sociedades que se han instalado en sus tierras a lo largo de la historia. Limitar la descripción del medio físico de la cuenca del mediterráneo a unas referencias esporádica en las ocho páginas iniciales dentro de un ensayo de más de ochocientas, acompañándolas de un mapa con representación de los vientos principales en invierno y verano en esta cuenca marina, que no oculta errores y carencias, no invita a una lectura emocionada de este nuevo ensayo. Al menos para un geógrafo que respeta la historia como parte esencial de su formación y que no intuye un respeto reciproco en esta obra. Me sigue emocionando más la obra del gran Braudel.