A medida que el tiempo avanza el mundo que habitamos continúa viendo crecer a las grandes urbes. Los fenómenos migratorios de las últimas décadas y la expansión de las principales ciudades del mundo debido a la absorción de población hacen que debamos poner el foco de atención en la sostenibilidad de las mismas. El último estudio realizado por el Centre for Economics and Business Research del Reino Unido analiza factores como la calidad medioambiental, el sector económico, la seguridad o los costes de la vida. Algunas de las ganadoras, como el caso de Estocolmo o Singapur, poseen algunos de los mayores índices de zonas verdes del planeta. Otras, como Zurich, Edimburgo o Melbourne, poseen algunas de las mejores calidades de vida por los índices de cultura y escasez de delitos. Estas ciudades, tanto de forma individual como en conjunto son un poderoso cimiento bajo el que tomar ejemplo en objetivo de poder convertir, construir o modificar la mayoría de núcleos urbanos del planeta que no estén dentro de los parámetros de sostenibilidad. Una idea utópica, pero necesaria. Y demostrada por algunas de las poblaciones más carismáticas del mundo, que no solo han puesto de su parte en objetivo de mejorar la calidad de vida de sus habitantes y del medio en el que habitamos, sino que lo han conseguido. Informes como este son una buena noticia, pues parece que, poco a poco, vamos adquiriendo conciencia sobre la importancia de que el entorno en el que vivimos influye de forma directa en nuestra calidad de vida. Ahora únicamente queda poner de nuestra parte en objetivo de seguir por esta línea.