08 de noviembre de 2019
08.11.2019

El Consorcio Valencia Interior inicia el cambio sostenible en la gestión de los residuos con el proyecto de autocompostaje

El objetivo es centrar la gestión en hacer compost con la materia orgánica e implicar a la ciudadanía tanto a nivel doméstico como comunitario

08.11.2019 | 16:06
El CVI invita a aprovechar el cambio en la forma de gestionar los residuos.

El Consorcio Valencia Interior (CVI) invita a aprovechar el cambio en la forma de gestionar los residuos, impulsado por el Paquete de Economía Circular de la Unión Europea, como una oportunidad. El objetivo es poner el foco en la autogestión de los restos de comida en zonas de escasa densidad de población, que permite mejorar los resultados ambientales, incrementar la participación de los vecinos y vecinas y reducir el coste en la gestión de los residuos domésticos.

Es por ello que el CVI quiere aprovechar el impulso del Plan Estatal Marco de Prevención de Residuos (PEMAR 2018) y financiación de la Generalitat para inversiones destinadas a mejoras en la gestión de residuos. De hecho, ha iniciado un programa en núcleos menores que ofrece composteras, formación y acompañamiento para la introducción del compostaje en la gestión de los desechos domésticos. El compostaje en proximidad de los restos de cocina reduce el peso y las molestias de la basura que va a los contenedores que, además, será más fácil de separar en la planta de tratamiento del Consorcio (a menos peso, menor tasa de tratamiento al vecino, y a menor contenido en materia orgánica, menor frecuencia de recogida requerida y mejor rendimiento de materiales recuperados en planta).

Para este tipo de planes, una vez implantados, "el seguimiento es esencial, porque el proceso de compostaje no es matemático, siempre hay una serie de variables que controlar y a tener en cuenta para que no genere olores y el abono sea de calidad", tal como explican las educadoras ambientales del ente, que está a punto de comenzar esta experiencia en diferentes municipios consorciados. El seguimiento consiste en visitar in situ el compostador varias veces en el primer año "y contrastar su desarrollo para que sea exitoso, generando un abono que puedan utilizar en sus jardines o en los campos", han destacado, al tiempo que hacen hincapié en que se necesitan entre nueve meses y un año para que la materia orgánica depositada se transforme de manera natural en compost de calidad.

Las experiencias que ya se están desarrollando han sido presentadas por el gerente en diversos foros, como por ejemplo la presente edición del Conama Local en un debate sobre la gestión de residuos en territorios de población dispersa.

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