El 19 de diciembre de 2010, la línea AVE Madrid-Valencia comenzaba a andar. Desde entonces hasta hoy, más de 21,4 millones de viajeros han convertido esta línea de ferroviaria en el principal modo de transporte colectivo elegido en Valencia para trayectos directos a Madrid o enlaces peninsulares con otros corredores de Alta Velocidad (Ave, Alvia e Intercity), uniendo ambas ciudades, punto a punto en solo 1 hora y 35 minutos.

Para celebrar estos diez primeros años, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos participó, el pasado sábado, 19 de diciembre, en la inauguración de la exposición conmemorativa del décimo aniversario del AVE Madrid-València, donde aseguró que la puesta en servicio de esta conexión “fue un hito que transformó la ciudad derribando barreras y acercando el intercambio social, económico y cultural entre dos grandes polos de referencia, Madrid y València”.

En su intervención el ministro recordó que este hito se logró con 391 kilómetros de vía (438 kilómetros si se incluye la conexión a Albacete) y con una inversión de 6.600 millones de euros, de los que cerca de 2.000 millones correspondieron a ayudas de la Unión Europea.

10 años alta velocidad Renfe

Antes de la crisis sanitaria del Covid-19 esta conexión superaba, en determinados días de la semana, los 10.000 viajeros, siendo los jueves y viernes los días de mayor demanda. Estos datos destacan un uso por motivos profesionales y ocio vacacional de fin de semana, ya que cerca de 18.000 personas utilizan habitualmente el AVE entre el viernes y el domingo. Además, nueve años después de su inauguración, el 85% de los viajeros totales eligieron (en 2019) el trayecto Madrid-València, punto a punto, convirtiéndose en el más demandado de la línea de Levante.

La relación entre ambas capitales superó en 2019 los 2,6 millones de clientes, frente a los 2.545.000 clientes de 2018, lo que supone un incremento del 2,6 por ciento. Una tendencia positiva de la demanda frente a otros medios de transporte, que en estos primeros diez años de funcionamiento del servicio ferroviario, ha supuesto la inversión de la cuota de mercado respecto al avión, con un 89,2 %, en la actualidad, frente al transporte aéreo.

Además, el impacto de los servicios de alta velocidad entre Madrid y València durante esta década ha puesto de manifiesto el papel del ferrocarril como uno de elementos centrales para una economía baja en carbono, y como medio para reducir las externalidades que causa el transporte, porque desde su primera conexión ha evitado la emisión a la atmosfera de más de 1.400.000 toneladas de CO2.

La base del éxito

Una importante parte de los buenos datos que ha registrado este servicio tiene que ver con la velocidad de esta conexión, ya que llega a alcanzar una velocidad media de 231 km/h para conectar las dos ciudades en un viaje sin paradas, siendo la segunda línea AVE más rápida después del Ave Madrid-Zaragoza-Barcelona con 248 km/h de velocidad comercial.

Cabe destacar en este sentido, que la velocidad comercial media de los servicios por la red de alta velocidad en España es superior a la registrada en países pioneros como Japón o Francia. Así, desde finales de la década de los ochenta, se ha incrementado hasta un 160%, precisamente en la conexión AVE Valéncia-Madrid. Antes del desarrollo de la red de alta velocidad, el ferrocarril en España partía de una velocidad media de 114 km/h a través del servicio Alaris.

La percepción de calidad en el servicio es otro de los aspectos clave de las buenas cifras de esta conexión. Si en 2009 la calidad de servicio percibida era de un 5,7 sobre 10 respecto a los servicios Alaris, estos han crecido notablemente hasta situarse en la actualidad en un 8,07 con los servicios AVE, y se sitúa además por encima de la media del sector del transporte.

Este alto nivel de calidad de los servicios de alta velocidad, vienen acompañados por un aumento de la demanda, gracias a otros factores como seguridad, confort, fiabilidad y puntualidad, junto a un esfuerzo de mejora del servicio. Apoyado todo ello con la extensión de la red y el aumento progresivo de los servicios de alta velocidad de Renfe.

Tecnología de vanguardia

EL desarrollo tecnológico que supone la red de alta velocidad ha situado al sector ferroviario español y al sector industrial vinculado a él a la vanguardia del mercado mundial, colocando a Renfe y Adif a la cabeza en materia de interoperabilidad y sistemas de señalización y circulación.

Gracias a ello, España se ha convertido en el país con mayor grado de implantación del sistema de gestión del tráfico ERTMS, el estándar más avanzado definido por la Unión Europea para el bloque comunitario, tanto en vía como a bordo de los trenes.

Renfe

Nuevos servicios

La inauguración de esta nueva línea en 2009, hizo que la movilidad entre ambas ciudades creciera un 125% respecto al año anterior, cuando únicamente prestaban servicio los trenes Alaris. Solo durante el día de inauguración de la línea cerca de 8.000 personas viajaron entre los diferentes destinos de la nueva línea de alta velocidad. De ellos, 4.531 pasajeros utilizaron ese domingo la línea del AVE Madrid-Valencia, mientras que 2.588 estrenaron la línea Madrid- Albacete-Alicante y 696 los Alvia Madrid-Castellón. Y ya en primer mes de funcionamiento, fueron más de 129.000 usuarios los que utilizaron la conexión punto a punto.

Ahora Renfe sigue mejorando su oferta de servicios a través de la digitalización, que permite personalizar un servicio directo de forma transparente, alineándose con las demandas y necesidades de sus clientes. Apuesta por añadir valor e innovación a sus servicios de alta velocidad antes, durante y después del viaje, como la plataforma de conexión wifi y contenidos PlayRenfe.