Ha vuelto a correr como la pólvora por redes sociales y algún contacto te lo ha enviado al WhatsApp. Hablamos del vídeo que afirma que las mascarillas quirúrgicas tienen larvas. Su origen lo encontramos un mensaje que circuló por Telegram y un conocido usuario de Instagram afirmó haber encontrado larvas en el interior de su mascarilla, pese a las advertencias que algunos conocidos ya le habían hecho sobre su error: no se trataba de larvas, sino de las fibras con las que están fabricados los cubrebocas y que pueden deshilacharse por el uso de los mismos.

Otra influencer, Marina Yers, conocida por afirmar que el agua deshidrata, se animó a compartir en su 'stories' (las publicaciones temporales de Instagram) que las mascarillas quirúrgicas tienen larvas, con un mensaje que alertaba a sus seguidores: más de un millón y medio de personas. Desde ese momento, las búsquedas 'Marina Yers larvas' y 'larvas mascarillas' se han disparado internet para saber si el contenido que ha llegado a miles de personas es real o 'fake'. Evidentemente, es un bulo.

"Vale, ¿alguien me puede explicar qué es esto que está en todas las mascarillas? Mucha gente dice que son fibras, pero que se mueven. ¿Hola? Parecen putas larvas", escribió la polémica usuaria en sus redes. Eso sí, después borró el contenido.

Las mascarillas no tienen larvas. Se trata de las fibras rotas y deshilachadas del material que compone el cubrebocas, una herramienta que resulta esencial en la lucha contra el virus. Esta rotura de fibras se produce debido a un uso prolongado de la misma mascarilla, algo que no está recomendado ya que influye en la capacidad que estos elementos tienen para prevenir contagios.

En el caso de las fibras oscuras, la ciencia también tiene explicación lógica: principalmente se trata de fibras de otro color que se han adherido en el proceso de fabricación. La electricidad estática juega un papel fundamental en el funcionamiento de las mascarillas, ya que se fabrican con tecnología electroestática para que la carga retenga los aerosoles contagiadores.