Ha sido un año muy duro para Ana García Obregón tras la pérdida de su hijo, Aless, en mayo de 2020 y la de su madre, también en el mismo mes, pero de este año. Sumida en una terrible tristeza, hemos podido ver a la actriz durante todos estos meses en los que ha llegado a manifestar que la vida no tenía sentido para ella.

Pero parece que el dolor se va apaciguando y, progresivamente, Ana está recuperando el ánimo y las ganas de hacer cosas que le devuelvan la felicidad.

La llegada del verano ha traído nuevos proyectos con los que Ana se ha ilusionado y su hermano Juancho, uno de sus mayores apoyos, se muestra feliz por ello: "gracias a Dios, sí". Se ha propuesto continuar el libro que comenzó su hijo y que no pudo terminar, un proyecto que Juancho asegura que "lo hará perfectamente".

El empresario también mostró su satisfacción por el premio Joan Ramón Mainat que va a recibir su hermana en Vitoria: "Me parece muy bien, me parece un honor para ella".

Acompañado de su mujer, Marta Vázquez de Castro, Juancho confirmó que la Fundación Aless Lequio está en marcha y evoluciona "todo bien". Un trinomio de buenas noticias que contribuyen a que el verano sea para Ana Obregón una dulce estación después de las dos amargas primaveras que le ha tocado vivir.