Las fluctuaciones en el peso del actor y director Santiago Segura en los últimos años han sido objeto de atención mediática y debates públicos cada vez que reaparece en programas de televisión o en algún evento promocional. El cineasta, que no tiene problemas en explicar su estado de salud respecto a esta cuestión, ha reconocido en alguna ocasión que ha perdido unos 50 kilos en poco tiempo. El truco, que no goza de un consenso entre la comunidad científica, es el ayuno intermitente.

Santiago Segura en la presentación de Torrente 3 Levante EMV

Este tipo de ayuno es la causa de los muchos cambios físicos que ha experimentado el actor español en los últimos meses. De hecho, declaraba a principios de año haber llegado hasta los "116 kilos". Más tarde, en julio, aseguraba en El Hormiguero, donde más de una vez se le ha preguntado por su peso, que hacía ayunos casi interminables de 18 o 36 horas, algo que no recomienda a nadie. Según él, ha dejado de comer bollería industrial y cualquier otro alimento no beneficioso para su salud: "no me voy a pasar como me pasaba antes", dice. No obstante, a continuación señalaba que "si hay algo que esté espectacular, me paso".

Pese a que no le recomienda a nadie el ayuno intermitente ni está respaldado por los científicos, Segura defiende que nuestro organismo está preparado para tal rutina porque "en la prehistoria el hombre comía lo que cazaba y luego estaba varios días sin comer". Tres meses después de estas declaraciones, en su visita en El Hormiguero junto con Florentino Fernández y José Mota para presentar su espectáculo El sentido del humor: Dos tontos y yo, volvió a salir a la palestra el tema sobre el actual peso del cineasta. Esta vez, Segura se moderó un poco más y no se mostró tan estricto respecto a su visión de cómo mantener un peso saludable. Reconoció que ahora sus ayunos eran más intermitentes que nunca y que le estaba costando volver a la rutina de antes. Según él, ha perdido la práctica y ha engordado 16 nuevos kilos. Ahora confiesa: "No hay que ser radical, hay que comer equilibradamente".

Un ayuno sin respaldo científico

Ayunar a unas horas determinadas, algunos días a la semana o 12 horas seguidas se considera un ayuno intermitente que no consigue poner de acuerdo a los profesionales sanitarios. De hecho, según los científicos, ayunar no se considera más útil que limitarse a ingerir calorías tradicionales con la finalidad de perder peso. Además, el efecto del ayuno intermitente no es equivalente con no hacer nada, ni tampoco se conocen sus consecuencias a largo plazo.