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Un colaborador de 'Sálvame' se entera en directo que su pareja hace striptease

Se enteró en directo en el programa de Telecinco y se quedó completamente en blanco

Se enteró en directo en el programa de Telecinco y se quedó completamente en blanco

Se enteró en directo en el programa de Telecinco y se quedó completamente en blanco

M.F.

València

'Sálvame' desvelaba ayer una bomba informativa que dejó a Gustavo González sin aliento. El colaborador del programa recibía una noticia en pleno directo sobre su mujer, María Lapiedra, que no se hubiera imaginado nunca, y menos ahora que se encuentran preparando su boda y que acaban de ser padres.

Resulta que Lucía Lapiedra negociaba stripteases y bailes privados a espaldas de su prometido. La información destrozó a Gustavo, quien se quedó sin palabras en directo y no supo muy bien cómo reaccionar. Con un semblante serio y después de haberse quedado completamente en blanco, finalmente pudo verbalizar: "Para mí es como una deslealtad. Se puede vivir con poco dinero". Continuó diciendo que él necesita confianza y tranquilidad, algo que parece ser, le ha fallado ahora con su mujer. "Esto es algo que tengo que superar. Esto para mí es algo terrible. Esto evidentemente… Es que es terrible. Es terrible y no puedo decir otra cosa. A ver… A no ser que sea cuando yo no estoy, cuando yo estoy trabajando… El resto del tiempo estamos siempre juntos".

El tema no se quedó ahí y, como ocurre normalmente en 'Sálvame', los otros colaboradores quisieron saber más y le preguntaron a Gustavo por su vida privada con su ex mujer, a lo que él respondió: "A mí nunca me ha hecho un striptease. Ni si quiera cuando la conocí. Me da asco, pero asco".

Esto es lo que cobra Lapiedra por un striptease

'Sálvame' también desveló el precio de estos bailes privados a espaldas del paparazzi. Según anunciaba la presentadora Carlota Corredera, la televisiva cobraría 1.500 euros por bailar. “No la reconozco. No reconozco la vida que llevamos ahora. No la entiendo. No entiendo nada. Me da igual que sean 1.500 que 8.000 euros. La cantidad es lo de menos. Para mí es la desconfianza que ha sembrado y que para mí va a ser muy difícil, o quizá imposible, volver a tener confianza”, repetía Gustavo tras conocer esta información. “No estoy cabreado, estoy decepcionado y triste”, añadía.

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