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Margarita Salas llega hasta Suecia: científicos españoles entregan en Estocolmo unos premios con el nombre de la bioquímica asturiana

En Suecia se invierte el 4 por ciento del PIB en ciencia, mientras que en España estamos por debajo del 2%”, explicaron durante el coloquio | A la gala asistieron los Reyes, que están de visita de Estado

A la derecha, los Reyes escuchan al presidente de ACES, Francisco Vilaplana; con el ovetense Hugo Gutiérrez de Terán, la premiada Mercedes Maroto-Valer y Lucía Viñuela, enfrente de los monarcas.

De alguna manera, la científica asturiana Margarita Salas, fallecida en 2019, estuvo ayer en Suecia. Su nombre y su recuerdo sonaron con fuerza en Estocolmo, donde se entregaron los primeros premios “ACES-Margarita Salas”, promovidos por la Asociación de Científicos Españoles en Suecia con el objetivo de reconocer el trabajo realizado por los investigadores nacionales en el extranjero. A la ceremonia asistieron los Reyes de España, dentro de su visita de Estado al país escandinavo, y la “madrina” de los galardones, Lucía Viñuela, hija de la bioquímica nacida en Canero (Valdés). “Fue superemotivo y estoy convencida de que mi madre estaría muy orgullosa de estos premios, ya que ella siempre decía que es fundamental que la ciencia traspase fronteras. También me parece muy importante que la Casa Real apoye la investigación”, contó Viñuela a LA NUEVA ESPAÑA.

La primera galardonada con el “ACES-Margarita Salas” fue la vitoriana Mercedes Maroto-Valer, prestigiosa experta en sistemas energéticos sostenibles y descarbonización de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo (Reino Unido). La investigadora recibió el premio de manos del Rey Felipe en el Gran Hotel de Estocolmo, donde Lucía Viñuela pronunció un breve discurso. “Quisiera que este reconocimiento que se hace a la figura de mi madre sea extensivo a todas las personas, mujeres y hombres, que dedican su tiempo, esfuerzo e ilusión, en definitiva, su vida, al servicio de la educación, de la investigación y de la innovación. Margarita declaró en numerosas ocasiones que no se veía fuera de la investigación porque era su vida. Por eso, como hija, me comprometo a mantener vivo su legado científico y que su nombre perdure para siempre”, declaró. La hija de la científica valdesana terminó su intervención haciendo un llamamiento: “En estos tiempos, es fundamental que se siga apoyando la ciencia, incrementando la inversión en I+D+i”.

Tras la entrega de premios, don Felipe y doña Letizia participaron en un coloquio con una decena de científicos españoles. “Ha sido todo muy emocionante, porque tener a los Reyes en la primera edición de los galardones... Eso te da impulso. Ha sido un día redondo”, valoró Francisco Vilaplana, presidente de la Asociación de Científicos Españoles en Suecia (ACES), integrada por más de 190 investigadores. Uno de ellos es el farmacéutico ovetense Hugo Gutiérrez de Terán, miembro de la junta directiva de ACES, que ayer participó en el debate con los Reyes. “Estoy muy emocionado, porque el proyecto que lanzamos desde ACES tenía como objetivo reconocer el valor de la investigación hecha por españoles donde quieran que estén trabajando. Y la premiada, Mercedes Maroto-Valer, ha ejemplificado ese valor con su línea de trabajo puntera, de enorme relevancia para la sociedad”, expresó. El reconocimiento, añadió el investigador de la Universidad de Upsala, “ha venido de la mano del Rey, quien ha asegurado que tenemos que tomar como modelo a Suecia. “El coloquio fue, además, muy fructífero y nos consta su apoyo a la ciencia y al colectivo de españoles que la ejercemos fuera”, remató.

Durante ese encuentro con científicos, en el que también participó Lucía Viñuela, ACES pidieron a los monarcas que hiciesen de “embajadores de la ciencia”. A ello sumaron dos reclamaciones más: la necesidad de hacer “programas de atracción de talento” y de “involucrar al sector privado en tareas de investigación e innovación”. “A todo no se puede llegar desde el sector público”, defendió el presidente del colectivo, Francisco Vilaplana, que señaló que la participación de la empresa “es el pan nuestro de cada día en Suecia”. “Yo la mayoría de proyectos los desarrollo con participación industrial”, dijo Vilaplana, que es ingeniero químico y profesor del Real Instituto Politécnico de Estocolmo. Asimismo, el talento fugado recordó que “en Suecia se invierte el 4 por ciento del PIB en ciencia, mientras que en España estamos por debajo del 2%”. “Eso da una idea de la diferencia que hay entre un país y otro”, concluyó Vilaplana. En el acto también estuvo Raimundo Pérez-Hernández, director de la Fundación Areces, que patrocina los premios.

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