Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Crisis del coronavirus

¿Los que pasaron el virus y llevan una dosis necesitan refuerzo?

Depende del tiempo transcurrido desde la primera inoculación y del tipo de vacuna

Enfermera aplicando una dosis de refuerzo.

La aplicación de las dosis de refuerzo avanza al mismo tiempo que se agiliza la vacunación de los más pequeños. ¿Qué ocurre con las personas que ya pasaron el coronavirus? ¿También se les están aplicando dosis de refuerzo? La respuesta es sí. Son muchos los menores de 50 años que se preguntan si serán llamados para una segunda dosis. Es que las personas que pasaron el coronavirus, tras el protocolo de vacunación inicial, solo recibieron una dosis un tiempo después de superar la COVID. El nivel de inmunización tras contagiarse y pasar el coronavirus es muy elevado durante los primeros meses, de ahí que las personas con este perfil necesitaran solo una dosis de la vacuna.

¿Cuál es la condición para que estas personas pendientes de una segunda dosis la reciban? Depende del tiempo transcurrido desde la aplicación de la primera dosis y también del tipo de vacuna que se haya aplicado la primera vez.

El Sergas indica que se administra la segunda dosis entre tres y seis meses después

En cuanto a las dosis de refuerzo: “se convocan las personas con dos dosis o aquellas con COVID previo y una dosis siempre que hayan transcurrido tres meses si la primera dosis fue con AstraZeneca o Janssen o seis meses si se aplicó Pfizer o Moderna”, explican desde la Consellería de Sanidade.

En los últimos días el Sergas se movía en la franja de más de 50 en la aplicación de las dosis de recuerdo, así como el grupo de sanitarios y sociosanitarios. A partir de hoy ya se incorporan menores de 50 que ya hayan pasado la COVID y que vayan cumpliendo el periodo estipulado para recibir otra dosis desde que se aplicó la primera.

“La evidencia muestra que la gran mayoría de las personas infectadas por SARS-CoV-2 producen anticuerpos neutralizantes además de estimular la inducción de respuesta de células T, que se mantienen al menos doce meses tras la infección”, según se describe en la Estrategia de vacunación frente a COVID-19. Algunos estudios señalan que una dosis de vacuna “incrementa los niveles de anticuerpos neutralizantes en estas personas, confiriendo un nivel alto de protección frente a nuevas variantes”, añade.

De hecho, fue el pasado mes de agosto cuando la Comisión de Salud Pública, a propuesta de la ponencia de vacunas y teniendo en cuenta la disponibilidad, acordó adelantar la vacunación de las personas con infección previa por SARS-CoV-2 de 65 o menos años de edad con una sola dosis a partir de las 4-8 semanas después del diagnóstico de la infección, con la finalidad de disponer de protección adicional frente a esta variante lo más precozmente posible. “En el caso de tener infección tras haber administrado la primera dosis, se completará la pauta con una segunda dosis cuando estén completamente recuperadas y hayan transcurrido 4-8 semanas de la infección. Esta medida se aplicará a todos los grupos de población, incluyendo a personal sanitario y sociosanitario y a los que trabajan en centros de personas mayores y centros de día), exceptuando las personas residentes en centros de mayores y centros de día (que suelen ser de 65 y más años), grandes dependientes y personas con condiciones de muy alto riesgo (grupo 7)”, indica el protocolo.

“El que se infecta está protegido durante los 6 meses posteriores”

Federico Martinón-Torres - Jefe del servicio pediátrico del chus y experto en vacunación

decoration

Federico Martinón-Torres, doctor en Pediatría, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago (CHUS) e investigador clínico, explica que en un primer momento, cuando empezó el proceso de vacunación, “se priorizó en no infectados porque no había muchas dosis y se asumía que el que había pasado la infección estaba protegido”.

Federico Martinón

“Se sigue pensando que es así durante un tiempo promedio de seis meses”, expresa este experto, miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por otra parte, según sus palabras, “sabemos que es más irregular la respuesta a la infección natural que a la vacuna”.

“Lo oficial en mayores de 65 es vacunar con dos dosis obviando que se infectó. En menores de 65 años la infección equivale a una dosis y se completa con la segunda”

decoration

“Lo oficial en mayores de 65 es vacunar con dos dosis obviando que se infectó. En menores de 65 años la infección equivale a una dosis y se completa con la segunda”, argumenta Martinón, que añade: “En mi opinión, deberíamos obviar el haber estado infectados y ahora que hay dosis suficientes hacer la pauta que corresponda obviando el haberse infectado antes o durante la pauta, una vez que la persona ha superado la infección y está estable, claro”.

“Al inicio bastaba con una dosis tras la protección por infección”

África González - Catedrática de inmunología

decoration

“Si son personas mayores de 65 años deben ponerse una segunda dosis”, se refiere así África González a la dosis de refuerzo. “Si son menores de 65 años en principio se indicaba que no hacía falta (cuando circulaba la variante europea) ya que la protección que induce la infección más una dosis era suficiente y otra dosis más no daba mucha más ventaja”, describe la experta en Inmunología. El Sergas en estos momentos sí está contando con los infectados en su día para el refuerzo.

África González

González recuerda que las vacunas protegen de la enfermedad y de sus secuelas, “pero no evitan al 100% los contagios, por lo que podemos contagiarnos y también distribuir el virus a otros”.

“Hay que insistir a quien no se ha vacunado aún que lo haga. Son grupos con alto riesgo de sufrir enfermedad grave. Solo hay que mirar a los países de nuestro entorno para ver que la mayoría de las personas hospitalizadas no estaban vacunadas”.

Compartir el artículo

stats