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Cuando Urdangarin no tenía móvil

El penúltimo capítulo que ha sacudido a la hermana de Felipe VI devuelve a aquellos días en que se conoció el noviazgo de la infanta y el jugador de balonmano - El juego de las apariencias es contemplado en la semana de Ada Colau y Therese Jamaa (por separado)

Iñaki Urdangarín en su etapa de jugador del equipo de balonmano del Barça.

Todo pasó en Barcelona. En abril hará 25 años que estando en la redacción de Antena TV de Barcelona recibí una llamada desde Madrid. Era Pepe Oneto, entonces jefe de informativos de la cadena. “Si no me dices lo contrario, en las noticias de las tres, anunciaremos que la infanta Cristina está saliendo con el jugador de balonmano Iñaki Urdangarin. A Iñaki lo conocía del Barça, de los JJOO de Atlanta y de alguna que otra noche en el Up&Down, la discoteca donde periodistas y deportistas coincidíamos con discreción. Intenté localizarlo, pero no había móviles, ni WhatsApp, claro, y no di con él. Así que realice dos llamadas a personas cercanas al deportista. La primera, como yo, no tenía ni idea. La segunda, un joven periodista de Catalunya Ràdio me dijo. ‘Ostras, ¿ya se sabe?’. No pregunté más.

Llamé a Pepe Oneto y Olga Viza, que presentaba las noticias, soltó la bomba. Así que me mandaron a entrevistarlo a la puerta del Palau blaugrana. Me negué. Yo hacía deportes y no prensa rosa. En mi lugar fue el periodista Laureano Díaz quien una vez más demostró su profesionalidad. A Iñaki le pilló por sorpresa bajando de la moto y se delató. Eso sí, con suma educación. Veinticinco años después se ha repetido la misma escena con su hijo Pablo, también jugador del Barça de balonmano. A Pablo le apareció una cámara tras salir de la peluquería, pero respondió con aplomo y corrección. Le hizo un grato favor a su padre que no ha quedado en muy buen lugar.

Pues eso, que nos ha pillado a todos por sorpresa. A todos, menos a la periodista Pilar Eyre, quien lleva tiempo afirmando que ya estaban separados y que, en previsión de lo que le venía encima, fue a la peluquería un día antes de que aparecieran las fotos en la revista 'Lecturas'. Acertó. En fin, que Iñaki Urdangarin ha resultado ser tan buen deportista como actor. Hace muy poco él y Cristina cenaban como si nada con unos amigos en Barcelona.

Colau y el ministro

No es la primera vez que a Ada Colau se la quieren cargar. En las últimas elecciones hubo un conocido empresario catalán que ofreció un talón en blanco a un popular y mediático personaje con el fin que se presentase para derrocar a la alcaldesa. O sea, que le garantizaba unos ingresos superiores a lo que gana un alcalde. Algo parecido a lo que pasó con Manuel Valls, pero de izquierdas.

Colau, que sabe de qué va esto, pocas cosas le pillan por sorpresa. Quizá por ello pidió consejo a su amigo y mentor, el ministro de Universidades, Joan Subirats, mientras comía este martes en el restaurante Envalira del barrio de Gràcia. La cuestión es que al día siguiente apareció en todos los medios con un contundente mensaje: “No dimitiré”.

Colau debería asimilar de una vez que es una mujer poderosa y ser menos populista en su defensa. Es cierto que si todos los políticos tuvieran que dimitir por una sospechosa denuncia nos quedaríamos solos, pero cuanto menos deberían revisar los estatutos internos de los ‘comuns’. En fin, que, si sale de esta, quizá lo haga más reforzada. De momento, Ernest Maragall, su máximo opositor, no ha abierto la boca. El jueves andaba ocupado preparando su primera cena privada de campaña con algunos ‘influencers’ de la ciudad.

El fichaje del año

Lleva 20 años afincada en Barcelona y desde el 2016 ejercía de Manager General de la patronal mundial del GSMA para el Mobile. Inteligente, cercana, discreta y comprometida tendrá ahora que compaginar su vida entre el Maresme y Madrid. La compañía china Huawei la ha fichado como vicepresidenta para España. El referente de Therese Jamaa es su madre. Una mujer que huyó del Líbano en plena guerra con tres niños y apareció en París sin tener donde vivir. Desde entonces, la vida de Therese no ha sido fácil. Empezó descolgando teléfonos en una agencia de viajes, pero se aburría mucho. Decidió ir a la universidad y así hasta Huawei. Un puesto que le hace especial ilusión. Me comenta que es un gran orgullo entrar en una compañía líder en innovación y donde espera aportar su experiencia y ayudar a crear una sociedad más desarrollada, igualitaria, competitiva y sostenible. En castellano, Huawei se puede traducir como 'logro magnífico' que es justamente lo que siempre ha conseguido Therese. Enhorabuena.

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