Los fetiches sexuales son y siempre han sido más comunes de lo que parece, no es algo nuevo. En el pasado era un tema tabú y no se hablaba abiertamente, pero siempre ha habido un porcentaje elevado de personas que utiliza objetos físicos como una vía para excitarse sexualmente. Solteros, solteras y parejas buscan saldar sus deseos sexuales pendientes de una forma que sea sana y que rompa la monotonía.

 

Solo un 9 % de los españoles y españolas han cumplido todas sus fantasías sexuales. Los datos revelan que un 67 % de las personas encuestadas sí ha realizado alguna de sus aspiraciones sexuales. La encuesta la realizó la plataforma Gleeden, la primera a nivel europeo destinado a los encuentros fuera de la pareja, durante la última semana de noviembre de 2021 a más de 16.400 usuario

Un dato curioso es que el 21% de quienes no han cumplido sus fantasías sexuales afirman que el motivo de no haberlo hecho es por no haber encontrado a la pareja idónea para ello. No obstante, el 60 % de los participantes afirma haber tenido algún fetiche sexual, frente a un 14 % que admite que prefiere el sexo tradicional.

La psicóloga clínica experta en sexología y asesora de Gleeden, Laia Cadens, afirma que “muchas parejas utilizan fetiches para salir de la rutina y experimentar cosas nuevas. Siempre y cuando sean consensuados entre la pareja y no sean extremos, los fetiches funcionan y son habituales, como un estímulo más que ayuda en la conducta sexual”.

Las fantasías sexuales más comunes en España

Los resultados de la encuesta muestran que las españolas y españoles tienen más inclinación hacia la dominación (38 %) y el voyeurismo (31 %), por delante de otros tipos de fetiches clásicos, como el exhibicionismo (18 %), la podolatría (excitación con los pies), el sadomasoquismo o el cuckolding (infidelidad consentida).

Tríos e intercambios de pareja centran el interés

Por otro lado, el 69 % de los encuestados afirma no haber participado nunca en un menage à trois, un trío sexual. No obstante, a la mayoría le gustaría hacerlo. En cuanto a intercambios de pareja, el 86 % afirma no haberlo hecho nunca, aunque al 47% le gustaría hacerlo.

 

Es curioso observar que un 43 % de encuestados afirma que no tendría problemas en practicar sexo con otras personas mientras su pareja mira (cuckolding) pero un 52 % no aceptaría ver a su pareja con otra persona, mientras que el 31 % sí lo aceptaría, y un 16 % afirma que sólo lo aceptaría si su pareja se lo pidiese.

 

“El problema de los fetiches y las fantasías es cuando se convierten en algo patológico", apunta Cadens, "cuando el fetiche sexual condiciona a la persona, que solo se excita con su uso. En estos casos, hay que ponerle una solución”, concluye.