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Colectivos vulnerables

El 'boom' de contagios deja a cientos de escolares solos en casa

Varias entidades denuncian que las familias sin contrato o que no pueden teletrabajar deben dejar a sus hijos confinados sin nadie que los tutele

Una aula vacía.

A veces las familias lo esconden: tienen miedo de que, al explicarlo, se les tache de malos padres que dejan desamparados a sus hijos. Otros, a la desesperada, lo dicen para pedir ayuda, porque no tienen con quién dejar sus hijos y tampoco pueden permitirse dejar de trabajar. Los niños que se quedan solos en casa, porque deben confinarse, pero cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos, son una constante que con la sexta ola, ha explotado definitivamente. "Es un horror, niños de 4, 5 o 9 años que se están quedando solos y encerrados en casa. Pero es que no hay ninguna alternativa para ellos", se queja Sonia Bardagí, presidenta de la federación de familias monoparentales.

Todo empieza con los brotes de coronavirus en las aulas. Ya sea niños que hayan dado positivo en los test de antígenos o aquellos que deben confinarse porque en su aula hay más de cinco casos positivos. "Les dicen que la clase se confinan y se tienen que ir para casa: allí empieza el drama", señala Bardagí. Porque hay padres que no pueden quedarse con sus hijos en casa. Si lo hacen, se arriesgan a perder el empleo.

Las entidades también detectan esta realidad en los centros educativos que, durante las tardes, atienden a menores vulnerables. Centros donde pueden hacer repaso escolar, actividades de socialización y donde pueden comer algo equilibrado, la comida en el caso de los adolescentes, o la cena o merienda para los más pequeños. "No es una realidad nueva, la llevamos arrastrando en todas las olas, pero sí es cierto que con esta explosión de casos con los niños en la sexta ola lo vemos más", explica Lidia González, responsable del Centro Educativo Itaca del barrio de Collblanc y la Torrassa de l'Hospitalet de Llobregat.

Sin derecho a baja ni teletrabajo

"No te lo dicen directamente pero hay familias que no tienen red de apoyo familiar: no tienen abuelos ni nadie con quien dejar los niños, pero los padres deben seguir trabajando porque los empleos que tienen son sin contrato. No tienen derecho a la baja y si faltan ni que sea un día se arriesgan a que les echen", prosigue González. Hablamos de aquellos empleos de personas que se dedican a los cuidados de personas mayores, limpieza u otros empleos sin contrato y cobrando en negro.

"A veces te enteras que los niños son positivos pero te los traen igual al centro porque no tienen con quien dejarles. El problema es que no podemos aceptarlos porque entonces estamos poniendo en riesgo a los otros niños y a nuestro personal", cuenta González. Y los niños acaban encerrados en casa. No hay otra alternativa.

"No se puede hacer nada"

También lo han detectado desde un centro similar en los barrios de Cifuentes, Can Rull i Merinals de Sabadell. "Nos encontramos mucha casuística pero todas tienen un común denominador: si los padres se quedan en casa con los niños pierden el trabajo y los ingresos, el riesgo es enorme y no se lo pueden permitir", explica Sergi Asensio, responsable de la Asociación Juvenil L'Esquitx. "Lo hemos hablado con nuestro referente covid, él conoce los casos de las escuelas, pero la respuesta es que no se puede hacer nada. Hay como un submundo que si respeta estas normas mínimas, deja a los niños desamparados, y si no lo hace pues está incumpliendo las normas del confinamiento. Intentamos sensibilizar pero es lo único que podemos hacer. Y la Generalitat nos dice que no hay nada más que podamos hacer", insiste.

El problema más grave lo acaban viviendo las familias monoparentales, normalmente formadas por madres solas que necesitan trabajar sí o sí. "Si no tienen un contrato de trabajo, si comen de la economía informal, ya la tenemos liada. ¿Qué hacen con los niños?", insiste también Sonia Bardagí, la presidenta de la Federación de Familias Monoparentales de Catalunya. Muchas de estas madres se organizan entre ellas para cuidar a los niños de los otros para que el resto puedan trabajar, especialmente los que tienen edad de ir a la guardería y las familias no se lo pueden permitir. "Acaban todos infectados, es un drama", insiste Bardagí. También el Casal dels Infants ha detectado algún caso similar, aunque minoritario.

"Sabemos de niños de 9, 4 o 5 años que se quedan todo el día solos encerrados en casa porque en la escuela les obligan a confinarse... es horroroso", insiste Bardagí. Para las entidades consultadas no hay nada novedoso, esta realidad repite ola tras ola de coronavirus. Y a pesar de eso, aún nadie ha propuesto solución alguna. "Las madres nos lo explican y están desesperadas. Otras optan por no hacerse ni la prueba porque no pueden permitirse infectarse. No pueden dejar el trabajo, es así de triste", insiste Bardagí.

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