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Polvo sahariano

La limpieza de fachadas tras la calima puede costar entre 6.000 y 15.000 euros por bloque

Los administradores de fincas sondean el mercado para llevar presupuestos a las comunidades de vecinos que quieren adecentar sus edificios - La gran demanda puede hacer que el inicio de los trabajos se demore unos dos meses desde que se encargan

Edificios de la zona oeste de Málaga afectados por la lluvia de barro que dejó la calima.

Las lluvias de barro caídas hace unas semanas con la calima han afeado las fachadas de muchos edificios, lo que ha propiciado que las comunidades de vecinos hayan empezado a pedir ya presupuestos a las diferentes empresas de limpieza de cara a poder adecentar las mismas. En un principio se pensaba que la capa de suciedad que tiñe de marrón la mayoría de bloques (y que es más visible en aquellos que son de tonos más blancos) iría desprendiéndose conforme se produjeran nuevas precipitaciones con lluvia limpia, según explica a este periódico el presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Málaga, Manuel Jiménez Caro, pero la realidad es que la estética de los edificios no ha mejorado casi nada, por lo que son muchas las comunidades decididas a acometer esta limpieza cuanto antes.

"Hemos estado esperando un poco a ver si con las nuevas lluvias se arreglaba un poco la situación, pero se está viendo que no, y nos tememos que dejar pasar el tiempo sólo empeorará el estado de las fachadas, con el riesgo de que la suciedad pueda quedar más incrustada", apunta. Las paredes orientadas hacia el norte y el noroeste han sido las más castigadas por la calima debido a la dirección del viento en aquellos días de lluvia de barro, algo muy visible en algunos barrios. El problema, por supuesto, no se limita a la capital, sino que se repite por todos los municipios del litoral y también por los pueblos del interior, donde gran parte de las edificaciones tradicionales, son blancas.

Los sondeos realizados por el Colegio de Administradores de Fincas estiman que los trabajos de limpieza por bloque para aquellas comunidades que acudan a las empresas dedicadas a estos trabajos en altura (y que deben estar debidamente homologadas por la Junta y los ayuntamientos o la Diputación) tendrán un coste de entre 7 y 8 euros por metro cuadrado lo que, dependiendo de la extensión de cada fachada y también de las características de las mismas, podría situar el presupuesto medio para un edificio de unas 20 viviendas en los 6.000 euros, subiendo a los 15.000 euros en los casos de inmuebles de mayor tamaño, aquellos que se mueven en torno a los 40 propietarios.

Por otro lado, la alta demanda que actualmente tienen las firmas de este sector puede provocar esperas que, según el Colegio, estarían en torno a los dos meses desde que se encarga el trabajo.

"Hablamos de empresas que no se dedican sólo a limpiar fachadas, sino que también hacen rehabilitación de las mismas y arreglos de cubiertas. Sus cuadrillas tienen un trabajo ya planificado, y no pueden dejar esos proyectos pendientes. Estimamos que, si una comunidad de propietarios decidiera ahora mismo contratar el trabajo, seguramente no será hasta final de mayo o inicio de junio cuando la empresa pueda estar libre para comenzar, dependiendo de la programación acumulada que tengan", señala. Así, la previsión del Colegio es que sea durante los meses de verano cuando se vean la mayoría de obras de limpieza de inmuebles tras el paso de la calima.

Por otro lado, Jiménez Caro recuerda que el coste de la obra hace aconsejable que en cada comunidad de propietarios se celebre una junta vecinal donde se someta a votación el arreglo de la fachada. Y dado que la mayoría de comunidades celebran su junta ordinaria en los primeros o últimos meses de cada año, habrá muchas donde se podría celebrar una sesión extraordinaria, con el único fin de abordar la contratación de esta obra.

En cuanto a la duración de este tipo de trabajos, el colegio cree la duración no debe ser excesiva (entre tres o cuatro días) al ser una actuación sencilla, ya sea con los operarios descolgándose desde la cubierta con arneses o con plataformas elevadoras (tipo grúa), aplicando en ambos casos dispositivos de agua a presión. Una opción más compleja (y también más onerosa) sería recurrir a la instalación de andamios, algo que Jiménez Caro no cree necesario salvo que, aprovechando esos trabajos de limpieza, la comunidad de vecinos decidiera aprovechar también para hacer una rehabilitación del edificio.

De hecho, el presidente del Colegio de Administradores de Fincas comenta que no hay ayudas públicas específicas para limpiar las fachadas de un edificio de vecinos, sino englobadas en las establecidas para rehabilitaciones generales de los bloques.

"Están las que saca el Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) del Ayuntamiento, cuyo plazo acabó en marzo, y las de la Junta de Andalucía, que salen en junio. Una comunidad que tenga pensado rehabilitar sí puede aprovecharlas pero quien sólo quiera limpiar la fachada por el tema de la calima debe tener claro que tendrá que afrontarlo por sus propios medios, ya sea con los fondos propios de que disponga cada comunidad de vecinos o, si opta por financiar los trabajos, aplicando alguna derrama o subiendo las cuotas mensuales", apunta.

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