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Reportaje

Pueblos internacionales en Aragón gracias al Erasmus rural

El proyecto nacido hace años en el seno de la DPZ amplía sus fronteras con el programa Unita y acoge a estudiantes extranjeros / "Es una gran oportunidad", dicen dos de los alumnos que están en Torralba de Ribota

Viviana y Antonio pasean por una calle de Torralba de Ribota, donde están realizando su estancia de Erasmus rural.

Un aire internacional se ha colado este verano en las calles de algunos pueblos de Aragón. La culpa la tienen unos nuevos habitantes que, aunque están de paso, han llevado sus conocimientos y su cultura a localidades de la comunidad que han logrado traspasar fronteras y captar su atención.

Se trata de los estudiantes del programa Erasmus Rural nacido hace años en el seno de la Diputación Provincial de Zaragoza_(DPZ) y que, por segundo año consecutivo, incluye ahora a los alumnos del programa Unita, la Universidad Europea de la que forma parte la Universidad de Zaragoza y otros cinco campus y que permite la movilidad por el continente.

Viviana Lospinoso y Antonio Luemba son dos de los jóvenes que están experimentando la oportunidad de aprender y vivir en un pueblo de Zaragoza estos meses. En concreto, ellos llegaron el 7 de julio a Torralba de Ribota y aquí estarán hasta el próximo 17 de agosto gracias a la Asociación Pueblos en Arte.

Ella proviene de la Universidad de Turín y estudia Laurea Magistrales in Comunizione, mientras que él es angoleño y estudia un máster de Derecho en la Universidad de Pau. Entre sus tareas durante este Erasmus Rural en Torralba ha estado la gestión cultural y la comunicación para la realización del festival de artes Saltamontes, que se celebró el mes pasado en el municipio. La preproducción, producción y postproducción, así como la atención al público o la organización de voluntariado ha corrido a cargo de estos estudiantes.

"Decidí probar esta movilidad rural porque ya había estado en otras estancias en ciudades, pero quería sentir cómo es la vida en un pueblo", asegura Viviana. "También me parecía interesante saber y trasladar que en los lugares pequeños también hay cultura y turismo. Además, estaba interesada en conocer esta zona de Zaragoza y una parte de España", recalca.

Por su parte, Antonio Luemba explica que conoció el programa cuando era estudiantes de Derecho, antes de hacer el máster que ahora cursa. "Es una gran oportunidad para conciliar y compaginar la teoría y la práctica de lo aprendido", dice.

"Encantados" en el pueblo

Por su parte, Lucía Camón, artista y gestora cultural del proyecto Pueblos en Arte, se muestra "encantada" de que jóvenes europeos aterricen por unos meses en Aragón. "Esta iniciativa abre millas y da la posibilidad de que habitantes de otros países puedan venir a trabajar al mundo rural. Estoy segura de que es una gran experiencia y estamos encantados", dice.

"Nuestro objetivo es que este intercambio active el territorio, que exista movimiento y que nos permita que las residencias culturales se llenen de estudiantes", señala Camón. "De igual modo, los habitantes del pueblo pueden conocer a personas de otros países, que eso es algo que en lo rural es más complicado. Son visitas que nos aportan nuevos conocimientos", indica.

Este Erasmus Rural de la Universidad de Zaragoza vinculado a Unita se extiende por municipios de todo Aragón y se complementa, al mismo tiempo, con el proyecto de Campus Rural del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Este plan se estrenó el pasado mes de junio en toda España copiando el modelo y la fórmula de éxito de la idea aragonesa.

Además de la experiencia personal y emocional que estas estancias generen en el alumno y en el entorno, también hay una vertiente empresarial que se ve beneficiada. "Estas prácticas permiten que estudiantes de Turín, Rumanía, Francia o Portugal, entre otros países, puedan desarrollarse profesionalmente en empresas de municipios pequeños", apunta María Villarroya, directora de Secretariado de Internacionalización de la Universidad de Zaragoza. "Hay una aportación mutua y, además, una integración en el territorio", añadió Villarroya.

Desde prácticas educativas hasta patrimoniales o sanitarias

Las becas concedidas este verano en el Erasmus Rural de Unita se extienden, según el proyecto, a 28 o 42 días. Las estancias más cortas concluyen en agosto, mientras que el resto se prolongan hasta septiembre y octubre. Ejea de los Caballeros, Loarre, Tobed, Albarracín, Belchite, Calamocha, Herrera de los Navarros, Daroca, Oliete, Gelsa o Bulbuente son algunos de los municipios que han recibido a alumnado extranjero este verano.

Las prácticas, ofertadas a través de empresas como Aquagraria, Territorio Mudéjar, Fundación Pueblo Viejo, Adecobel, El Molino Audiovisuales, Apadrina un Olivo, Traza Solution o Sofejea, son variadas. Van desde actividades de gestión cultural o patrimonial hasta educativas en aulas de un colegio o sociales y sanitarias en la atención a personas mayores. También hay algunas otras donde el estudiante aprende márketing o comunicación o, directamente, se encarga de la biblioteca, tal y como ocurre en Gelsa. La participación de los ayuntamientos y de las comarcas es fundamental para el desarrollo de esta iniciativa.

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