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Congreso Mundial de Medios

Periodistas galardonadas con el premio Wan-Ifra Women in News: "Aborté y me negaron el ascenso"

Wan-Ifra ha reconocido la trayectoria de tres mujeres periodistas de África, el mundo árabe y el Sudeste asiático que han conseguido liderar proyectos independientes pese a las piedras en el camino que pone la desigualdad

Regina Reyes, Diana Moukalled y Faith Zaba, galardonadas ayer por su trayectoria en los medios y en defensa de la igualdad. Ángel de Castro

Faith Zaba: "Aborté y me negaron el ascenso"

Faith Zaba es la primera editora del 'Zimbabwe Independent' tras romper varios techos de cristal al ser la primera editora política y la primera editora adjunta.

¿Cómo ha sido llegar hasta ahí?

(Sonríe) Muchas, muchas veces pensé en dejar de intentarlo. Empecé en una compañía en 1992 en la que a los trabajadores se les promocionaba por mérito; incluso había una jefa con solo 27 años. Pero a partir de entonces, ¡oh, Dios mío! Todo cambió. Entré en una compañía dominada por hombres, sin mujeres en las jefaturas. Yo siempre conseguía exclusivas y mis artículos iban en portada. Así que cuando el puesto de mi superior quedó vacante, pensé que me ascenderían...

¿Y no fue así?

No. Trajeron a un chico que duró 4 o 5 meses. Después a otro, y a otro, y a otro. Todos se fueron, y mientras se iban, yo asumía el puesto en funciones, pero no me lo daban. Por entonces, estaba embarazada. Por culpa del exceso de trabajo empecé a tener problemas y el médico me recetó reposo total. Le dije que sí, pero estaba tan preocupada por lograr el puesto que no lo hice. Si cogía la baja, le daría a mi jefe una nueva excusa para no darme el puesto.

¿Qué ocurrió?

Tuve un aborto en el trabajo. Recuerdo ese día. Empecé a sangrar, pero no se lo dije a nadie. Seguí trabajando, acabé mi artículo, y después llamé a mi doctor. Me dio cita para el día siguiente. Y no había latido. Pensé que había sacrificado a mi hijo porque quería ese ascenso. Y adivina: no me dieron el trabajo. Este es uno de mis mayores arrepentimientos. Después lo logré, gracias a mi director ejecutivo, y pensé que, después de atravesar esta mierda durante 30 años, otras mujeres no podían volver a pasar por lo mismo.

Y decidió actuar.

Hemos creado una fundación para apoyar a las jóvenes que quieren ser periodistas. Ese será mi legado: que haya más mujeres en los medios y en las direcciones. Podemos y debemos cambiar las cosas, pero no podemos esperar a que los hombres lo hagan por nosotras.

Diana Moukalled: "El cambio en Irán ya ha empezado"

Diana Moukalled creó 'Daraj.com', una plataforma que aborda temas como la corrupción, los derechos de las mujeres y el colectivo LGBTI. Ha cubierto las guerras de Irak, Yemen, Líbano y Afganistán.

Su trayectoria impresiona. ¿Qué fue más difícil? 

Los retos para mí empiezan como mujer antes que como periodista. Vivo en una región donde las leyes y la religión nos discriminan y nos ponen en una jerarquía inferior. Por ello, no tenemos una buena representación de mujeres en la esfera pública. Peso pese a las dificultades, vivimos en una sociedad más abierta que en otros del entorno.

¿Ha sufrido desigualdad?

Los desafíos son enormes. Como muchas otras, no he recibido ascensos cuando lo merecía por el favoritismo hacia otros hombres. Siempre tienes que demostrar mucho, mucho más que ellos para ser ascendida.

Y creó su plataforma.

He trabajado en grandes medios de comunicación, con limitaciones editoriales porque los medios en Líbano pertenecen a los hombres que están en el poder. No hay independencia. Hemos mejorado en muchos aspectos, pero la vinculación entre los autócratas, los oligarcas y, a veces, las milicias es fuerte.

¿Y ahora?

Cuando empezó la revolución del mundo árabe en 2011 pensamos que las libertades mejorarían. Pero la contrarrevolución fue muy dura. Entonces decidimos crear una plataforma independiente, crítica con los crímenes y que atendiera los temas relacionados con la corrupción, la mujer, los derechos LGTBI o la libertad de expresión... No es fácil. Sabemos que hay peligros, pero este es el camino que tenemos que atravesar. Necesitamos medios independientes. 

¿Teme los retrocesos en Irán?

Es un momento crítico. Temo una represión brutal como en 2009. Pero las mujeres son conscientes de sus derechos y seguirán defendiéndolos. El proceso está aquí, las voces de las mujeres por fin se escuchan. Puede que no lo logren pronto, pero lo harán.

Regina Reyes: "Las mujeres siempre tenemos que demostrar más"

Regina Reyes suma 30 años de experiencia y desde 2010 es la vicepresidenta y directora de noticias de ABS-CBN en Filipinas.

¿Qué retos ha afrontado en su carrera, como mujer y periodista?

Ha sido un viaje muy largo que comenzó en 1986, después de la revolución del poder del pueblo en Filipinas. Comencé como asistente de producción. Entonces ya tenía hijos, así que no podía ser reportera porque suponía poder ir a cualquier sitio en cualquier momento, y no podía dejar a mis hijos. Después fui ascendiendo, fui productora, y luego empecé a cubrir historias. En 2010, fui nombrada directora. 

¿Cuál ha sido su mayor reto desde entonces?

En 2020, el Gobierno decidió revocar nuestra licencia de emisión, nuestra principal fuente de ingresos.

¿Por qué?

El presidente Duterte decidió anular la licencia porque nuestra compañía le enfadó. Dijo que no habíamos cumplido su política de publicidad. La seguimos, pero hubo cosas que se quedaron fuera por límite de tiempo, y el enfado solo fue a peor. Nos acusó de violar nuestra licencia. Tuvimos que despedir prácticamente a la mitad de nuestra plantilla de casi 11.000 trabajadores. Ahora seguimos pasándolo mal porque es difícil mantener la creación de noticias mientras pierdes dinero. Pero creemos en nuestra profesión y, pese a las dificultades, cada día vamos a cubrir historias.

¿Cómo han seguido adelante?

Es difícil. Un trabajador casi se tiene que multiplicar por dos. También perdimos nuestras emisoras locales y todos ellos perdieron su trabajo.

¿Cómo ve la situación de la mujer en el mundo?

Hay lugares en el mundo donde hay regresión. No es el caso de Filipinas. Pero sé que los retos de las mujeres en todo el mundo siguen siendo enormes. Siempre necesitamos demostrar mucho, mucho más que los hombres. En mi compañía tenemos la suerte de tener muchas mujeres en posición de liderazgo y es cierto que Filipinas es un país muy matriarcal.

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