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Sanidad

El número de diagnósticos tardíos del VIH sigue siendo "preocupantemente elevado"

La responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Málaga, Rosario Palacios, defiende la necesidad de invertir en el diagnóstico de esta infección de transmisión sexual | La prevención es una pieza clave para contribuir a que se reduzcan el número de nuevos casos

Los expertos piden realizar más test para detectar el VIH. EFE

Más de 40 años han pasado desde que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) irrumpiese en la sociedad en forma de pandemia. "El inicio fue dramático, muchos pacientes morían", recuerdan los profesionales. Fue en la década de los 90 cuando la llegada del tratamiento antirretroviral de gran actividad redujo considerablemente la morbimortalidad de esta enfermedad. "Fue un hito y un cambio radical". Desde entonces, se han producido grandes avances en torno a esta infección de transmisión sexual. No obstante, aún queda camino por andar.

"Uno de los retos más importantes que tenemos en el VIH es el diagnóstico precoz, hay muchos pacientes que se siguen diagnosticando tardíamente porque una persona puede estar años infectada sin dar ningún síntoma. De ahí la importancia del cribado periódico en sujetos en riesgo de infectarse", explica Rosario Palacios, responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga.

Esta es la gran problemática que aún se cierne sobre el VIH, y es que "el motivo de que se mantenga la epidemia no son los pacientes que ya están en tratamiento con su carga viral suprimida, sino los que no saben que están infectados". Esta bolsa oculta de sujetos infectados son los que siguen transmitiendo el virus y contribuyen a que siga habiendo nuevos casos de infección.

Cuando a una persona se le diagnostica la infección por el VIH, se le comienza a dar un tratamiento antirretroviral, que es la combinación de varios fármacos -normalmente dos o tres-, la mayoría de las veces en una sola pastilla. "Con los fármacos que tenemos hoy en día, el 90% de los sujetos se queda con carga indetectable, y en el momento en que su carga viral es indetectable, ese sujeto no transmite la infección", informa Palacios.

En el Hospital Clínico, más de 2.000 pacientes se encuentran actualmente en seguimiento. De ellos, explica la responsable de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, algo más del 80% está en tratamiento antirretroviral. Y de ellos, la mayoría están con la carga viral suprimida gracias al tratamiento. El problema, insiste esta profesional, son esos pacientes que no saben que están infectados, por lo que el número de diagnósticos tardíos sigue siendo "preocupantemente elevado".

Por lo tanto, es fundamental invertir en el diagnóstico de esta enfermedad: "Prácticamente todo el mundo debería realizarse una serología de VIH una vez en su vida. Y las personas que, por sus hábitos, saben que están en riesgo de infectarse, se la deberían hacer de forma periódica", defiende Palacios. Esto, además de beneficiar a la propia salud del paciente, "es bueno para la salud pública, puesto que la gente que no está en tratamiento es la que transmite el virus".

Además de invertir en este aspecto, concienciar a la población sobre la prevención de esta infección de transmisión sexual es fundamental. Informar a la ciudadanía sobre las opciones a las que pueden acceder hoy en día: "Ahora mismo disponemos también de la profilaxis preexposición (PrEP) para sujetos en riesgo. Hoy en día, la infección del 90% de los sujetos es por vía sexual. Aparte de los métodos de barrera, básicamente el preservativo, tenemos la PrEP, que es administrar parte de la medicación del VIH para prevenir la infección", explica Rosario Palacios.

Desde que la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Clínico cuenta con esta profilaxis, el complejo hospitalario ha abierto más consultas, concretamente algunas de atención integral a infecciones de transmisión sexual en el Hospital Marítimo de Torremolinos. Así, más de 500 sujetos se benefician de la PrEP en este centro: "Esto va a repercutir, sin duda, en la incidencia de nuevos casos. Ahora mismo tenemos las herramientas suficientes como para hacer un diagnóstico precoz. Y, para prevenir, si un sujeto sabe que va a seguir manteniendo prácticas de riesgo, tiene acceso a la PrEP".

Desestigmatización social

Actualmente, los tratamientos del VIH "son eficaces, seguros y muy bien tolerados, y si un paciente es adherente puede hacer su vida normal, con buena calidad y con una esperanza de vida cercana a la de la población en general", asegura Rosario Palacios. A pesar de ello, los pacientes que padecen esta infección encuentran serias complicaciones a la hora de llevar una vida normal, pues este virus carga con un gran estigma social.

«Hay muchas connotaciones sociales que influyen en la calidad de vida de nuestros sujetos, y es un tema que se está trabajando mucho hoy en día. No están enfermos, tienen una infección que tiene tratamiento. Con tomarse una pastilla pueden hacer su vida completamente normal: trabajar, salir, tener relaciones, tener hijos, una vida familiar plena...».

Es fundamental transmitir este mensaje a la sociedad y concienciar a toda la población de la necesidad de naturalizar el VIH. Sin perder de vista la prevención. "Todo esto no quiere decir que no pase nada por infectarse. Cuando los pacientes fallecían, la gente tenía miedo a infectarse por VIH. Ahora ese miedo se ha perdido. Hay que darle naturalidad pero sin levantar el pie en cuanto a la prevención y el diagnóstico precoz", defiende Rosario Palacios.

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