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Migración

¿Por qué aumentan las llegadas por la ruta canaria?

El bloqueo de fronteras entre países de África Occidental reactiva la ruta atlántica tras un descenso del 80% a principios de 2026

Un cayuco con 169 personas llega por sus propios medios a El Hierro.

Un cayuco con 169 personas llega por sus propios medios a El Hierro. / Gelmert Finol

Las Palmas de Gran Canaria

Las restricciones en las fronteras de África Occidental reactivan la ruta canaria —considerada la más peligrosa y letal del mundo— tras meses de descenso en la llegada de pateras y cayucos. Después de un parón histórico en las entradas al Archipiélago por vía marítima, en las últimas semanas se ha detectado un repunte de embarcaciones impulsado por diversos factores. Entre ellos, destaca el endurecimiento de los controles fronterizos entre países vecinos de la región, vinculado a políticas de externalización de fronteras que dificultan la movilidad dentro del propio continente y empujan a los migrantes a optar por rutas más largas y peligrosas hacia Europa, con Canarias como principal puerta de entrada.

Aunque los países que conforman la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) cuentan con un acuerdo de libre movimiento de personas, en muchos casos esta movilidad se dificulta, lo que impide la migración intrafricana hacia países vecinos con economías similares. Estas economías, apunta el doctor en Historia Dagauh Komenan, han perdido su capacidad de absorber los flujos migratorios internos. A ello se suma la inversión que han hecho tanto la Unión Europea (UE) como algunos gobiernos africanos en medidas para bloquear el paso de personas entre países.

Más allá del cierre de fronteras en África Occidental, el repunte de llegadas de embarcaciones responde a otros factores. "Ha habido un golpe de Estado en Guinea-Bissau, lo que ha generado una situación de inestabilidad. Además, la política de países como Senegal - uno de los Estados más relevantes para la Unión Europea, para España y especialmente para Canarias - no ha logrado revertir los daños provocados por sus propios gobiernos internos. Son múltiples factores que convergen y que explican este fenómeno", subraya Komenan.

Los datos

Los datos son contundentes. En las últimas semanas, la reactivación de la ruta canaria ha llevado a las costas del Archipiélago a cerca de 550 personas, a bordo de cinco embarcaciones que arribaron a El Hierro, Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, procedentes de Gambia y Marruecos. Hasta entonces, entre enero y febrero de 2026, las llegadas habían caído más de un 80% respecto al mismo periodo del año anterior. En 2025, la ruta ya había registrado un descenso cercano al 63%, contribuyendo a la reducción general del 26% de la migración irregular en la UE. Pero la disminución en Canarias no ha significado una menor presión migratoria a nivel global: mientras las llegadas a las Islas bajaban, las rutas mediterráneas hacia España experimentaron un incremento cercano al 14% durante el mismo año.

Un patrón que refuerza la idea de que las políticas migratorias no eliminan los movimientos, sino que los desplazan: cuando una ruta se reduce, otra tiende a activarse. Prueba de ello es el aumento sostenido de embarcaciones registrado en Baleares durante el pasado año. Este escenario sugiere que tanto España como la Unión Europea deben prepararse para la coexistencia de múltiples rutas migratorias activas de forma simultánea.

La política europea

La reducción temporal de llegadas suele coincidir, además, con un aumento de la cooperación internacional para frenar los flujos migratorios. Los efectos destacan por su corta duración: siempre existen formas de migrar, sobre todo cuando las condiciones climáticas facilitan la travesía o disminuyen los riesgos de interceptación.

En este sentido, anticipa el doctor en Historia, la cooperación enfocada tal y como está ahora "no va a tener los efectos deseados, especialmente si se enfoca en que la ciudadanía se quede en su tierra". La colaboración entre Estados "está muy mal planteada" y no avanza en mecanismos de migración regular, ordenada y segura: "Es el gran problema a nivel europeo". Así, las salidas desde Mauritania se han reducido tras el control en la zona derivado del aumento de las relaciones entre Europa y el país africano, mientras que las rutas en el Sáhara y Marruecos se mantienen un tanto más ambiguas.

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