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Turismo

Los pueblos con encanto a menos de una hora de Valencia

Pueblos con historia, castillos, rutas naturales y gastronomía tradicional convierten los alrededores de Valencia en una escapada perfecta sin alejarse más de una hora de la ciudad

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Panorámica de la localidad de la Vall d'Albaida, Bocairent, a los pies de la sierra de Mariola

Panorámica de la localidad de la Vall d'Albaida, Bocairent, a los pies de la sierra de Mariola / Levante EMV

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M. Bas

València

La provincia de Valencia esconde a pocos kilómetros de la capital algunos de los destinos más atractivos para quienes buscan una escapada breve sin renunciar al patrimonio, la naturaleza y la gastronomía. A menos de una hora de la ciudad, pueblos de interior, también junto al mar y algunos de los rincones más históricos permiten coger oxígeno en plena intensa ola de calor, con paisajes de montaña, castillos, arrozales, rutas fluviales y cascos antiguos llenos de carácter.

Chulilla

Entre las opciones más populares destaca Chulilla, uno de los grandes reclamos del interior valenciano. Sus casas blancas, encajadas junto a los cañones del Turia, y rutas como la de los puentes colgantes lo han convertido en un destino imprescindible para los amantes del senderismo y las fotografías panorámicas. Es un destino perfecto para combinar senderismo, escalada o paseos a caballo porque conserva miradores sobre el río Turia y la ruta de los Calderones, una de las más fotografiadas del interior valenciano.

Puentes colgantes de Chulilla.

Puentes colgantes de Chulilla. / Turisme Comunitat Valenciana.

Xàtiva

También destaca Xàtiva, una ciudad monumental dominada por su imponente castillo. Su casco histórico conserva una gran huella medieval y ofrece una visita ideal para quienes buscan cultura, historia y una escapada con personalidad también gastronómica. También merece la pena recorrer la colegiata de Santa María, conocida como la Seu, el Hospital Reial, la plaza del Mercado y las calles vinculadas a la familia Borja. En Xàtiva, uno de los símbolos históricos más conocidos es el cuadro de Felipe V colgado boca abajo, que se conserva en el Museo de Bellas Artes de la ciudad, también conocido como la Casa de l’Ensenyança. La obra recuerda el incendio de Xàtiva en 1707, después de que la ciudad apoyara al bando austracista durante la Guerra de Sucesión.

Sagunt

Más cerca del Mediterráneo, Sagunt combina patrimonio romano, castillo y teatro histórico con la cercanía de la costa. Es una de las salidas más completas desde Valencia por su mezcla de legado cultural y ambiente marinero. El teatro romano, el castillo y la judería son paradas esenciales para descubrir su esencia.

Bocairent

También merece una parada Bocairent, a los pies de la sierra de Mariola. Sus calles empinadas y su trazado irregular conservan el carácter de un pueblo con siglos de historia. Museos, restos medievales y antiguas construcciones vinculadas al hielo y a los oficios tradicionales hacen de este municipio un destino cultural muy completo para una escapada de Semana Santa.

El Palmar

Para quienes prefieren una experiencia ligada a la naturaleza y la gastronomía, El Palmar es una parada obligada. Situado en pleno Parque Natural de la Albufera, este pequeño núcleo es famoso por sus arroces, sus paseos en barca y uno de los atardeceres más icónicos de la Comunitat Valenciana en los embarcaderos de la gola de Pujol en torno a las 20 horas, momento en que empieza a anaranjarse el cielo y la laguna. Entre las actividades más recomendables figuran una ruta en barca por el lago, la observación de la fauna y la flora y una comida a base de paella, all i pebre o arroz a banda.

Cullera

La lista continúa con Cullera, un destino que también combina playa. Su castillo, situado en lo alto de la montaña, ofrece una de las mejores panorámicas del litoral. También destacan el santuario de la Virgen del Castillo, el barrio del Pou, el paseo marítimo y la cueva del Dragut, vinculada a la historia de los ataques piratas en la costa.

Anna

Otro gran atractivo natural es Anna, conocida por sus fuentes naturales, cascadas y el lago de la Albufera de Anna. Además de pasear por su entorno acuático, el visitante puede descubrir el Palacio de los Condes de Cervellón, uno de sus principales edificios históricos, y acercarse a parajes como el Gorgo de la Escalera o la Fuente de Marzo.

Lago de Anna.

Lago de Anna. / Levante-EMV

Requena

En el interior también destaca Requena, una ciudad marcada por la tradición vinícola y su pasado medieval. Su barrio de la Villa conserva callejuelas, casonas, iglesias y cuevas subterráneas que permiten conocer la historia de la localidad. Una escapada a Requena puede incluir una visita a sus bodegas, una cata de vinos, el recorrido por las cuevas de la Villa y la visita a templos como la iglesia de Santa María o la iglesia del Salvador.

Requena.

Requena. / ED

Chelva

Por último, Chelva sorprende por la convivencia de culturas que dejaron huella en sus barrios históricos: el árabe de Benacacira, el judío del Azoque, el morisco del Arrabal y el cristiano medieval. Además de recorrer su casco antiguo, una de las actividades más populares es la Ruta del Agua, un itinerario que combina naturaleza, patrimonio hidráulico y paisajes de gran belleza. En definitiva, todos estos pueblos valencianos demuestran que no hace falta alejarse demasiado de la capital para encontrar escapadas donde desconecatar.

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