Voro Contreras, Valencia

Estos dibujos y un comentario de la menor a su madre en el que aseguró saber «cómo se hacían los niños», alertó a la progenitora, especialmente porque hasta entonces nunca la pequeña había hablado con su madre de estos aspectos.

A partir de ese momento, la pequeña relató las «aberraciones sexuales» que había sufrido por parte del ahora arrestado, por lo que la madre denunció los hechos ante la Policía Nacional de Benidorm, localidad donde residía.

Además, la detención del presunto pederasta permitió también a la Policía detener al hombre en cuya casa se había refugiado, un ciudadano germano reclamado por las autoridades de su país por varios delitos de fraude y falsificación de documentos.

Según han explicado fuentes de la Policía Nacional, entre 1998 y 1999 Jorg P., de 42 años y nacido en Berlín, inició una relación sentimental en Alemania con una compatriota que tenía una hija menor de edad. En una ocasión, la madre de la pequeña tuvo que realizar un viaje y dejó a su hija al cuidado de su novio. Según el relato policial, esta situación fue aprovechada por Jorg P. para, presuntamente, cometer con la menor todo tipo de aberraciones, llegando a consumar el acto sexual.

Después de cumplir una condena por asesinato, Jorg P. se trasladó en 2003 a Benidorm, donde residía la que había sido su compañera sentimental, que le acogió durante más de un año. Según la Policía Nacional, durante este tiempo volvieron a repetirse todas las «aberraciones sexuales» con la menor que se le imputan.

No fue hasta enero de 2004, cuando la madre de la niña, que ya tenía nueve años, va observando un comportamiento extraño en su hija. La niña realizaba dibujos en los que acentuaba los órganos sexuales de los hombres que pintaba -una reacción habitual en los menores que sufren abusos sexuales-, así como niñas con las caras muy tristes o hombres que se reían sentados sobre una cama.

Los temores de la madre aumentan cuando unas semanas más tarde su hija le dice que «ya sabía como se hacían los niños», algo que le sorprende todavía más ya que, según asegura, nunca habían hablado del tema. Finalmente la niña le cuenta al detalle todas las aberraciones sexuales que ha sufrido por parte del compañero sentimental de su madre, por lo que decide presentar una denuncia ante la Policía Nacional de Benidorm. Jorg P. es localizado y detenido ese día y puesto a disposición judicial que, al parecer, lo deja en libertad.

En julio de 2004 las autoridades alemanas solicitan su extradición, así que el presunto pederasta es detenido de nuevo, aunque un retraso sobre el plazo establecido para presentar la documentación necesaria, hace que sea puesto de nuevo en libertad. Salvados estos escollos burocráticos la policía debe iniciar de nuevo la búsqueda del hombre que es detenido en Onil, en casa de un compatriota, cuando estaba a punto de fugarse a Hungría. El hombre que le ayudó a ocultarse, Peter R., de 52 años, también fue arrestado al tener una orden internacional de detención por fraude y falsificación.