L. Erviti, Castelló

Los tres menores de Burriana supuestamente implicados en una treintena de robos a otros adolescentes de la localidad ingresaron el pasado martes en un centro de menores por orden judicial. El fiscal de menores, José Luis Cuesta, explicó que la medida se basa en la naturaleza de los hechos y en su reiteración, aunque los implicados no tenían antecedentes.

Fuentes del caso indicaron que los arrestados, junto con otros menores que aún no han sido detenidos, formaban parte de una pandilla que desde hacía varios meses amenazaba y robaba a otros jóvenes. La Policía Local de Burriana arrestó en un primer momento a tres de ellos, aunque la Guardia Civil continúa con la investigación para tratar de identificar y detener al resto de componentes de la pandilla.

Uno de los cabecillas, que está identificado, tiene 13 años y, por lo tanto, no se le puede aplicar la Ley del Menor. Sin embargo, el fiscal coordinador de Menores apuntó que ha solicitado a la dirección territorial de Bienestar Social la adopción de medidas en el ámbito civil. Al parecer, la familia del menor ya es conocida en la Fiscalía al haber estado implicada en algún conflicto anterior.

En este caso, los presuntos autores de los robos habían conseguido atemorizar a sus víctimas de ahí que éstas fueran reacias en un principio a presentar denuncias.

El fiscal coordinador de Menores afirmó ayer que las víctimas «tienen que perder ese miedo a denunciar porque es la única forma de poder atajar el problema. En caso contrario, se crea una situación de alarma sin que nadie pueda poner fin».