"Telecoca" con servicio de 24 horas
La policía desmantela una red que servía cocaína a domicilio a cualquier hora del día oculta en cigarros, pilas y bolígrafos Los clientes, muchos de ellos ejecutivos, recibían la droga en domicilios, despachos y hoteles de Valencia y su área metropolitana

Un agente señala la máquina en la que fabricaban las etiquetas adhesivas de las pilas. / juan carlos cárdenas/efe
teresa domínguez valencia
?
Tres de la madrugada. "Quiero un gramo, pero quiero que me lo traigas al hotel". "Adónde tú quieras. No hay problema. Enseguida estoy ahí". La conversación entre consumidor y camello es ficticia, pero el contenido es absolutamente real. Se trataba de una organización perfectamente estructurada que surtía cocaína a clientes fijos de alto poder adquisitivo a cualquier hora del día y previa petición telefónica en despachos, hoteles y domicilios de toda Valencia y parte del área metropolitana -Paterna, Mislata, y Manises, entre otros-. Y llevaba meses operando. Hasta que el grupo tercero de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la policía nacional de Valencia detuvo a seis de sus presuntos componentes y desmanteló el taller donde fabricaban los envíos. Cinco de los seis detenidos -cuatro hombres y la mujer- ya están en prisión.
La fase de explotación de la bautizada como operación Telecoca tuvo lugar el jueves de la semana pasada, cuando la policía arrestó al jefe, de 38 años, a sus dos lugartenientes, de 40 y 44 años, a la mujer de uno de ellos y a dos de los vendedores, de 22 y 36 años. De los seis, cinco tenían antecedentes policiales, tres de los cuales lo son por tráfico de drogas. Todos, menos la mujer, que es lituana, y uno de los vendedores, que es argentino, son españoles.
La peculiaridad de esta organización de traficantes a pequeña escala no sólo reside en su imitación de las empresas de envío de comida rápida a domicilio, sino en cómo camuflaban la droga: en pilas huecas, falsos bolígrafos y cigarros vacíos. Uno de los lugartenientes y su mujer eran los artesanos encargados de preparar la mercancía. Primero pesaban la droga y preparaban las dosis, casi todas de un gramo, aunque también servían de dos, tres y cinco- Después, metían el polvo en minúsculas bolsas de plástico fabricadas por ellos con máquinas termoselladoras.
A continuación, ocultaban las bolsas dentro de pequeños tubos fabricados a partir de secciones de pajitas de plástico, cortadas con la longitud necesaria para ser después introducidas en los cigarros o los bolígrafos. En el caso de las pilas, metían directamente la bolsita de cocaína en el interior, al que se accedía desenroscando una parte. Un camuflaje perfecto por la "inocencia" de los objetos, lo cual añadía más calidad y discreción al servicio de puerta a puerta que exigían los selectos clientes, cuyo estatus socioeconómico medio-alto les permitía pagar sin problemas el sobrecoste respecto a la cocaína comprada en la calle -unos diez euros más por gramo.
Turnos de trabajo
La organización llegaba a tal grado de perfección que el jefe de los distribuidores, de 44 años, fijaba turnos de trabajo para los vendedores para que el teléfono -un mismo número- estuviese siempre en funcionamiento y hubiese alguien listo para salir hacia el piso de la avenida de Francia donde fabricaban las dosis, cogerlas y llevarlas en coche o moto al lugar indicado por el cliente. Y si alguno de los vendedores estaba de "libranza", le sustituía el encargado o, incluso, el artesano que preparaba la cocaína.
Durante los cuatro registros domiciliarios -dos de los pisos (el taller y el domicilio del jefe) estaban en la zona más cotizada de la avenida de Francia- los agentes antinarcóticos decomisaron 120 gramos de cocaína, 18 teléfonos móviles y toda la utillería para preparar los envíos de droga.
- Visto para sentencia el acuerdo educativo: los docentes votan en los próximos días la propuesta de Conselleria
- Algemesí lidera un repunte de la delincuencia en la Ribera que tiene en Sueca la única excepción
- Última hora de la huelga indefinida de profesores en la Comunitat Valenciana: sigue en directo la tercera semana de protestas
- ¿Por qué las verbenas falleras sí y el Festival de Les Arts no?
- Las asambleas de docentes creen que hay margen presupuestario para más mejoras
- Dos hermanos daneses se enamoran de los riuraus y compran y restauran el del Ferrandet de Benissa, del siglo XVII
- Estas son las novedades del documento ¿definitivo? que votarán los docentes y que podría poner fin a la huelga
- Una técnica de la CHJ declara ante la jueza de la dana que Emergencias debía consultar los caudales: 'Cualquiera podía ver los datos