José Vicente Piera Ripoll, osteópata de profesión y vecino de Gandia, tardará mucho tiempo en olvidar la pesadilla que vivió en tierras transalpinas por culpa de un error judicial y una serie de despropósitos. Las autoridades italianas lo confundieron con un peligroso narcotraficante, lo encarcelaron durante ocho meses y lo condenaron a una pena de 15 años de prisión por tráfico de drogas. "Me robaron el pasaporte y las fotos y a partir de ahí empezó todo", explicó el médico valenciano a la Levante-EMV.

Ahora la justicia italiana deberá indemnizar con 85.000 euros a José Vicente Piera por los ocho meses que permaneció retenido en una cárcel del país y por las molestias causadas por esta grave confusión. Al parecer, el equívoco se produjo después de que un miembro de la banda le robara su pasaporte aprovechando una consulta a la que acudió con su mujer. Posteriormente, el verdadero narcotraficante, apodado "El Gordo", falsificó su documentación e hizo uso de ella, con el nombre del médico, durante años.

Según publican varios diarios italianos, José Vicente Piera, que ejerce como osteópata en Gandia, fue detenido durante una operación contra el narcotráfico internacional al ser confundido con uno de los supuestos integrantes de dicha red, conocido como Paulo George Da Silva Sousa, alías"El Gordo".

Los hechos se remontan a 2005 cuando un juez emitió 134 ordenes de arresto contra los presuntos miembros de una red de tráfico de drogas. Entre los sospechosos figuraba el médico valenciano, de 48 años.

Sin embargo, las notificaciones de arresto nunca llegaron a manos del gandiense, quien se mantuvo ajeno a todo el proceso y no pudo demostrar su inocencia. Debido a no comparecer ante las autoridades, el valenciano fue declarado en rebeldía y posteriormente prófugo de la justicia italiana. Finalmente en agosto de 2008 fue emitida una orden de captura internacional contra José Vicente Piera. Ese mismo mes la policía lo arrestó mientras se encontraba en su domicilio de Gandia junto a su familia y tras esta inesperada detención fue extraditado a Italia.

Incongruencias

El periódico "Corriere della Sera" señala en sus informaciones numerosas incongruencias en el proceso como por ejemplo que los investigadores no tuvieron en cuenta que el narcotraficante que buscaban era de nacionalidad colombiana o que en los datos de que se disponía éste tenía una hija, mientras que Piera Ripoll tiene un hijo.

El equívoco fue finalmente aclarado cuando un italiano, detenido también por tráfico de drogas, explicó a los Carabineros su error. El arrestado confesó que él había robado el pasaporte del osteópata valenciano para después entregárselo al "Gordo", con quien hacía negocios y que lo falsificó para utilizarlo en su beneficio.

El 17 de diciembre de 2009 el Tribunal de Apelación denegó su excarcelación, aunque posteriormente otro juez acogió el recurso presentado por el español y decretó su liberación. Finalmente el 25 de marzo de 2010 el Tribunal Supremo dictaminó la anulación de la condena a 15 años de cárcel, en un fallo que ha sido secundado ahora por otro Tribunal milanés. La pesadilla ha terminado.