La Jefatura Superior de Policía de Valencia ha reducido en una cuarta parte la plantilla destinada en el laboratorio de ADN por la bajada de volumen de trabajo, motivada, en buena medida, por la escasez de reactivos necesarios para procesar las muestras biológicas recogidas como posibles evidencias en las inspecciones técnico-policiales. La situación, tal como informó ayer Levante-EMV, ha provocado ya un colapso de más de 5.000 muestras sin analizar debido a los retrasos de la Comisaría General de Policía Científica en servir esos productos químicos a sus laboratorios periféricos, entre ellos el de Valencia.

El personal que ha sido apartado del laboratorio biológico de la Policía Nacional ha sido redistribuido dentro de otras secciones de la misma brigada, la de Policía Científica, en grupos que necesitaban refuerzo y en los que no ha habido un descenso de trabajo por efecto de los recortes económicos, confirmaron fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Fuentes consultadas por este diario explicaron que, durante un tiempo, la plantilla asignada al laboratorio de ADN fue bastante elevada para afrontar el fuerte volumen de trabajo. De hecho, tal como recordó ayer este periódico, el número de muestras de interés policial recogidas en la Comunitat Valenciana se duplicó ya en el primer año de funcionamiento del laboratorio.

Antes de su creación, se enviaban de 2.000 a 3.000 muestras a Madrid. Un año después de su puesta en marcha, ya eran entre 5.000 y 6.000 las muestras llegadas al de la Valencia. Esa cifra continuó creciendo en los años siguientes y, sin recortes en reactivos, hubo que incrementar la plantilla para intentar poner al día el laboratorio y atender el volumen de trabajo.

La situación ha dado un giro absoluto con la crisis. Sin dinero para procesar todas las muestras pendientes, la plantilla se había vuelto excesiva para ese departamento, por lo que se optó por reubicar a varios funcionarios.

Cien euros por prueba

El coste medio de una prueba biológica para obtener un perfil genético en un laboratorio policial, incluyendo salarios y material, se sitúa en torno a los 100 euros.

Una operación aritmética básica conduce a la conclusión de que, dado que el colapso actual es de 5.000 muestras -y continúan entrando cada día otras nuevas?, haría falta medio millón de euros para poner al día el laboratorio de Valencia, -algo menos, si se argumenta que los policías cobrarán igualmente su sueldo, identifiquen ADN o realicen cualquier otra función-.

No existe una media de muestras recogidas por caso y, por lo tanto, tampoco hay una media establecida del gasto que le suponen a Interior los análisis de ADN por cada asunto investigado.

Los delitos menos graves, los relacionados con el patrimonio (robos en sus distintas vertientes), se pueden solventar con la recogida de una o dos muestras -200 euros en ADN, como máximo-, pero los más graves, los homicidios, pueden conllevar entre 90 y 150 posibles evidencias biológicas recogidas en la escena del crimen y que hay que analizar en el laboratorio. El coste, obviamente, se dispara.

De momento, los recortes sólo están afectando a las infracciones penales en las que no hay personas afectadas, precisamente las más abundantes y menos gravosas.