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Tribunales

Piden 22 años de prisión para el autor del doble crimen de Rafelbunyol

El acusado fue a su casa a por una escopeta para acabar a tiros con la vida del dueño de un bar y con un amigo al creer que se burlaban de él

Piden 22 años de prisión para el autor del doble crimen  de Rafelbunyol

Piden 22 años de prisión para el autor del doble crimen de Rafelbunyol

Cuando Alberto Gil pronunció la amenaza: «Vaig a agafar una escopeta i vos pegue un tir a cadascun», nadie lo tomó en consideración y atribuyeron sus palabras a una simple bravuconada en boca de una persona cuyas principales aficiones eran la caza y la bebida. Tan sólo unos minutos después el presunto homicida, que se encuentra en prisión provisional desde mayo del pasado año, regresó de su domicilio armado con su escopeta de caza y disparó contra un conocido con el que acababa de compartir unos «chupitos» y contra el propietario de este bar de Rafelbunyol. El primero, de 72 años, falleció en el acto y el segundo, de 41, en la ambulancia de camino al hospital.

El Ministerio Fiscal solicita ahora para el acusado por este doble crimen 22 años de prisión, once por cada uno de los dos delitos de homicidio, tras contemplar la circunstancia atenuante analógica de alteración psíquica. Por su parte, las acusaciones particulares piden 20 años de cárcel por cada una de las muertes, al calificar los hechos como constitutivos de un delito de asesinato, ya que el ataque se produjo de forma sorpresiva y sin darles posibilidad alguna de defensa.

Además la familia de Juan Antonio Rubia, el fallecido que regentaba el bar donde ocurrieron los hechos, solicita también once años más de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa ya que el acusado entró en el local y apuntó con su arma a la mujer de la víctima, aunque finalmente no llegó a disparar gracias a la rápida intervención de un agente de la Policía Local de Rafelbunyol que se encontraba a pocos metros del lugar controlando la salida de los alumnos de un colegio próximo.

«Ya estoy aquí»

El doble crimen se produjo el 10 de mayo de 2013, en torno a las 13.00 horas, en la calle Calvari de Rafelbunyol. El acusado se encontraba en la terraza del bar Guardaulla, donde solía pasar las horas bebiendo cazalla y carajillos desde que enviudó. Ese día se encontraba conversando junto con Luis Bellver, conocido como «El Canari», y con Juan Antonio Rubia, dueño del establecimiento. Un comentario sobre un asunto banal fue malinterpretado por Alberto Gil, quien pensó que se estaban burlando de él por ser analfabeto. Así, según recoge el escrito del fiscal, les advirtió de que «iría a por su escopeta y les pegaría dos tiros». Dicho y hecho.

El acusado subió a su domicilio, situado justo enfrente del bar, y a los pocos minutos bajó armado con una escopeta de caza, con la que disparó un tiro a cada una de las víctimas. Primero a Juan Antonio Rubia, propietario del bar, e inmediatamente después a Luis Bellver. «No sin antes mostrarles el arma diciéndoles 'ya estoy aquí'», según la fiscal.

Las acusaciones coinciden en señalar que «ninguno de los presentes dio credibilidad alguna a sus palabras amenazantes» y que «no pudieron siquiera imaginar la desmesurada e imprevisible reacción del acusado», por lo que insisten en que «no tuvieron posibilidad alguna de defenderse».

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