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Maltrato

Con la pistola en el cuello y la mano en un testículo: «Si tocas a mi hija, te mato»

Una madre pacta dos años de cárcel tras colarse en casa del maltratador de su hija y amenazarle

Una vecina de Sueca, erigida en madre coraje, decidió solventar por su cuenta el maltrato sufrido por su hija a manos del hombre con el que había convivido. Tras colarse en su casa armada con una pistola de 1920, colocó el arma en el cuello del agresor, le agarró con la otra mano un testículo y le espetó: «Si te vuelves a acercar a mi hija, te mato». Fue detenida y procesada. Ahora, la Fiscalía ha alcanzado un pacto con ella y la condena ha sido sólo de dos años. No ingresará en la cárcel porque no tiene antecedentes.

El juicio con jurado debía celebrarse esta mañana en la Ciudad de la Justicia, en Valencia, pero no tendrá lugar gracias a que la acusada ha aceptado los hechos y se ha conformado con la citada pena.

Los hechos sucedieron a mediados de abril de 2012, pero habían empezado a gestarse mucho antes. La hija de la acusada, una mujer de nacionalidad colombiana que residía y trabajaba en la capital de la Ribera Baixa, vivía con un hombre que la sometía a malos tratos. Después de varios episodios, la víctima decidió denunciar, pero acabó retractándose por miedo, como en tantas otras ocasiones.

Así las cosas y viendo el irremediable archivo de la denuncia a raíz de la retirada de la acusación por parte de la víctima, la madre decidió poner fin a la situación de un modo mucho más expeditivo.

Logró hacerse de algún modo que no ha podido ser averiguado con una copia de las llaves del domicilio del maltratador y, sin previo aviso, se presentó en la casa., ubicada también en Sueca.

La mujer se acercó a su objetivo, le agarró con una mano uno de los testículos y empuñando el arma con la otra se la colocó en el cuello y le advirtió: «Si vuelves a acercarte a mi hija, te mato». Después, encañonó en la sien a la mujer que estaba en ese momento con él en la casa y le recriminó que estuviese con alguien como él. Luego, abandonó la casa.

El supuesto maltratador denunció los hechos y la mujer acabó detenida y encausada por el Juzgado de Instrucción número 6 de Sueca por allanamiento de morada y amenazas condicionadas, dos delitos graves. Sin embargo, el hecho de que la pistola no estuviese en condiciones de disparar ha permitido llegar a un acuerdo por el que el asunto se zanja con los dos años de cárcel y una orden de alejamiento de 200 metros del agresor.

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