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Violencia machista

Una muleta para el corazón

Los psicólogos muestran a los más mayores los errores que se cometen al creer en los «mitos del amor romántico»

Una muleta  para el corazón

Una muleta para el corazón

Cuando uno cae abatido por las circunstancias ha de levantarse. Pero en el caso de algunas personas necesitan de alguien que les enseñe cómo levantarse. Y entre esas personas que requieren de una muleta para el corazón se encuentran los hijos de las mujeres que han sufrido la violencia machista en su hogar y familia, el entorno que ha de ser el más seguro y agradable. Estos menores muestran rabia, miedo, tristeza, baja autoestima...

La red pública de Centros Mujer 24 Horas de la Generalitat ha trabajado desde su creación en 1996 en la atención a mujeres víctimas de la violencia machista, agresiones o abusos sexuales. Pero el pasado abril comenzaron a desarrollar una serie de talleres que tienen como objetivo ampliar esa atención psicológica a sus hijos, menores que también han padecido el odio machista de forma directa o indirecta. Así, en 2014, atendieron a 95 menores, hijos de 85 mujeres, que participan en talleres que siempre se realizan en grupo.

«Son talleres en los que se trabaja en positivo«, explica Cristina Nadal, coordinadora del Centro Mujer de la ciudad de Valencia, quien recuerda que estos menores «tienen el derecho a crecer en igualdad de condiciones». «Tenemos la obligación de que puedan hacerlo», sentencia. Para que los niños puedan participar en los talleres ha de haber un alejamiento con el agresor mediante una decisión judicial.

Identificar las emociones

Ana Dasí, psicóloga infantil de este centro público explica que se trata de talleres en grupo organizados por edades. En ellos se trabaja la autoestima,aprender a superar una situación dolorosa y a expresar emociones y controlar impulsos. En el caso de los más pequeños, la profesional indica que «se trabaja mediante actividades lúdicas la identificación de las emociones, saber qué sientes». Deben aprender a diferenciar si sienten rabia o miedo, mediante sus sensaciones emocionales y físicas, como dolor en la barriga o de cabeza...

«Pero siempre legitimamos las emociones», puntualiza Dasí. Es decir, no se trata de reprimir la rabia o el dolor. Lo adecuado, insiste, es «ayudarles a expresar sus emociones de forma sana». Así, en la expresión de la rabia no se puede causar daños a otras personas, seres o objetos.

Asimismo, los talleres no se centran en juzgar quién es víctima y quien es agresor. En estos talleres los fundamental es aprender el concepto de igualdad entre personas y que la violencia no se puede utilizar en las relaciones interpersonales.

Mitos románticos

En el caso de los hijos con mayores edades, se adaptan los ejercicios de forma que se enfrentan a situaciones que se proponen a los grupos y se les desmitifican ciertos valores o creencias que pueden llevar a situaciones de desigualdad.

Por ejemplo los llamados «mitos del amor romántico», en el que según la psicóloga «se dan creencias sobre las relaciones entre dos personas que no son correctas». Entre estos mitos, analizados desde hace ya tiempo por los profesionales, se encuentran aquellas ideas de que «el amor es para siempre», que «el amor lo puede todo», la entrega total, el mito de la media naranja, que los «polos apuestos se atraen»...

«Lo que más me ha impactado en estos talleres es el agradecimiento de los menores porque se sienten entendidos, pueden expresarse», asegura Ana Dasí, quien señala que los talleres se realizan en grupo facilitando que menores que han pasado una misma situación y sienten unas mismas emociones se apoyen mutuamente.

Miedo, ansiedad, agresividad

El 76,8% de los hijos atendidos dicen haber sufrido violencia de forma indirecta y más del 23% aseguran haberla sufrido de ambas formas. Hasta un 43,2 % de los chicos y chicas sienten miedo, y más de un 41% muestran agresividad.

Del mismo modo, un 40% de los menores han sufrido ansiedad tras haber vivido una situación de violencia machista y más de 33% presentan alteraciones en el sueño. Además, tres de cada diez niños atendidos sufren déficit de atención y concentración y un 22% falta de habilidades sociales.

Casi el 80% de los menores atendidos en los talleres son de nacionalidad española, un 33,7% de entre 10 y 12 años; y un 30,5% de entre 4 y 6 años.

La red de Centros Mujer 24 horas cuenta con sedes en las tres capitales de provincia y en Dènia. La atención es totalmente gratuita y la red cuenta con un teléfono ( 900 580 888) en el que víctimas y familiares pueden llamar para consultar dudas o solicitar ayuda.Es gratuito y no deja rastro en la factura

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