«Está vivo de milagro». Eso es lo que le dijo ayer el médico a los familiares del ciclista atropellado por el tranvía el pasado domingo. El joven, de 22 años, permanece ingresado en estado grave en Reanimación del hospital Clínico de Valencia, según informó a Levante-EMV Aníbal Adán, hermano del herido. Manuel, el accidentado, ha perdido un riñón como consecuencia del golpe contra el convoy. Además, tiene rota la cadera, varias costillas y fisurado el fémur. El golpe fue tal que la víctima necesitó también una transfusión urgente de sangre, añadió su hermano.

El accidente, como informó este periódico, tuvo lugar alrededor de las 19.00 horas de la tarde del domingo, en la avenida Primado Reig de la capital valenciana. Un tranvía que recorre la línea 4, la que va desde Doctor Lluch hasta Mas del Rosari, arrolló al ciclista mientras este cruzaba las vías. Las primeras informaciones de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) señalaron que el joven habría cruzado con el semáforo en rojo, aunque dado el grave estado del accidentado todavía no se han podido esclarecer los detalles porque no ha podido prestar declaración.

«No puede hablar. Le han quitado la respiración asistida pero debido al dolor todavía no puede pronunciar una palabra», explicaba el hermano de Manuel. Hasta el lugar de los hechos se desplazó una ambulancia y un furgón de atestados, que estudió el lugar del accidente para tratar de clarificar lo sucedido.

Según Aníbal, su hermano Manuel es un «fanático» de las bicis. «Siempre va en bicicleta a todos los sitios. Se conoce los carriles y está muy mentalizado con su uso», señaló. En la tarde del accidente, el joven vecino de Barona, en el barrio de Orriols, iba acompañado de sus amigos, como cualquier otra tarde. «Estaba dando una vuelta por la zona, como hace siempre», cuenta su hermano, que aún no ha salido del susto. «Le tuvieron que poner cuatro bolsas de plasma», relata. «Lleva un corte de arriba abajo en la espalda que tuvieron que hacerle para sacarle el riñón. Ya veremos cómo se recupera. Lo peor va a ser lo de la cadera», comenta preocupado Aníbal.

La joven Erasmus evoluciona

La estudiante holandesa de 23 años atropellada el pasado mes de octubre en la parada de metro Seminari-CEU, de Moncada, evoluciona favorablemente de las graves heridas sufridas en el accidente. Según ha podido saber este periódico de fuentes cercanas a la herida, la alumna Erasmus, que se forma en Odontología en la Universidad CEU- Cardenal Herrera, continúa en Reanimación pero ya se le ha retirado la respiración asistida y responde poco a poco a los estímulos que recibe, tanto por parte del equipo médico que la está cuidando desde el pasado día 27 de octubre como de su familia. Sus padres se desplazaron desde Uden, localidad natal de la holandesa, para estar junto a su hija. Su hermano, que estudia en Madrid, también se ha trasladado a Valencia para acompañar día a día a la joven, que sufrió el grave accidente cuando cruzaba mirando el móvil las vías del metro.