Un profesor de un instituto de un municipio de la Safor, cuyo nombre omite este periódico para preservar el anonimato de la víctima, ha sido condenado a una pena de dos años de prisión por un delito de abusos sexuales a una menor de catorce años a la que se encontró en una calle de una localidad de la comarca en diciembre de 2015 y realizó tocamientos. Inicialmente el docente se enfrentaba a una petición de pena de cinco años pero su defensa logró demostrar que la víctima no era alumna suya y por lo tanto no cabía aplicarle una penalidad mayor, al no acreditarse que se aprovechara de una posición de autoridad.

El presidente de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de València destacó tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes la estrategia de la defensa, ejercida por la letrada Mireia Gimeno. «Aunque no sea habitual quiero decirle que ha tenido una defensa muy inteligente», puntualizó tras dictar sentencia.

El condenado entabló una conversación con la adolescente tras encontrársela fuera del centro en otro municipio, le tocó los pechos y le pidió que le masturbara, según él mismo ha reconocido.

La condena tiene en cuenta la circunstancia atenuante de reparación del daño y le impone al profesor acusado dos años de prisión, seis años de inhabilitación y cinco años de alejamiento respecto de su víctima. Además, al carecer de antecedentes y haber abonado ya la responsabilidad civil se le suspende la pena con la condición de no delinquir en el plazo de tres años.