18 de septiembre de 2019
18.09.2019
Violencia machista

El autor del doble crimen machista de Llíria alega que "eran demonios"

El acusado se niega a contestar a las acusaciones, que piden entre 49 y 53 años de cárcel por el asesinato de su exmujer y de su exsuegra ante su hijo de 4 años

18.09.2019 | 18:02
El autor del doble crimen machista de Llíria alega que "eran demonios"

El acusado de matar de ocho tiros con un arma ilegal a su exmujer y a su exsuegra en Llíria, en noviembre de 2015, en presencia del hijo de 4 años de la pareja, trató ayer de convencer al jurado que lo juzga en la Audiencia de València de que actuó bajo los efectos del trastorno mental que sufre desde la adolescencia. Así, esgrimió que las mató porque «Dios todopoderoso, del que soy su hijo, me ordenó que las matara porque eran demonios. Me decía 'date prisa, rápido, mátalas. Era como si fuese la niña del exorcista'», aseguró a preguntas de su abogado, las únicas a las que accedió a responder en esta primera sesión del juicio.

El inculpado, Leonardo M. C., sin embargo, ofreció un relato pormenorizado y coherente de lo que sucedió aquel 8 de noviembre de 2015, que lo alejan de la idea defendida por su abogado, quien ha asegurado a los nueve miembros del jurado popular que el acusado actuó dentro de un brote de su trastorno mental -está diagnosticado desde hace años de esquizofrenia paranoide -, por lo que ha solicitado que no sea encerrado en una prisión, sino que se le interne en un centro psiquiátrico penitenciario por un tiempo de 15 años.

Esa tesis se encuentra en el lado opuesto de la que esgrimen la Fiscalía, la acusación particular ejercida en nombre de la familia de las asesinadas y la acusación popular, que representa en este caso a la asociación de defensa de las mujeres Clara Campoamor. Con ligeras diferencias en la petición de pena -el fiscal y la acusación particular piden las más altas-, las tres acusaciones están de acuerdo en que se trató de dos asesinatos, de un quebrantamiento de condena -tenía en vigor una orden de alejamiento que vulneró para matarlas- y de un delito de tenencia ilícita de armas -no tenía permiso para disponer de una-.

Y, sobre todo, coinciden en que, aunque estaba diagnosticado del trastorno mental citado, este no influyó en su acción el día de autos, por lo que aquel 8 de noviembre de 2015 actuó con plena consciencia de lo que hacía. Las tres acusaciones piden que se le imponga pena de cárcel -entre 53 y 48 años-, sin más modificación que la agravante de parentesco, dada la vinculación sentimental que había existido entre ambos y que fue la que le impelió a cometer este crimen machista «execrable y repulsivo», en palabras del fiscal.

Durante la jornada de ayer, la primera de las cinco programadas, el acusado accedió a responder únicamente a las preguntas de su abogado. En ellas desgranó no solo lo sucedido aquél día, sino también desde la primera vez que su madre, con 16 años, lo llevó a un psiquiatra porque «me encerraba en la habitación y tenía muchas fobias».

En cuanto al doble crimen, que describió con todo lujo de detalles haciendo gala de una excelente memoria, aseguró haberlo cometido porque «escuchaba voces, y ese día me habló Dios y me dijo que tenía que matarlas, que eran demonios».

Los hechos ocurrieron el 8 de noviembre de 2015 en Llíria, cuando el acusado, de 41 años y nacionalidad española, disparó contra su exmujer, Elvira Maldonado Torres, de 46 años, y su exsuegra, Magdalena Torres Bermúdez, de 67. El procesado, a pesar de ser consciente de la orden de alejamiento que le prohibía acercarse a Elvira, convenció a un amigo para que lo llevase en su coche desde Villena hasta Llíria con el niño, portando un revólver que le había quitado un día antes a otro amigo, y que guardó cargado en la riñonera para perpetrar el crimen.

Al llegar a la estación de Llíria, donde había quedado con su exmujer para devolver al hijo que tenían en común, bajó del vehículo revólver en mano y se dirigió rápidamente hacia su expareja, a quien sin tiempo para reaccionar y de forma sorpresiva disparó tres veces en el pecho matándola en el acto.

Luego, encañonó a su exsuegra y le disparó dos veces. Pero no la mató. La mujer, gimiendo de dolor le suplicó clemencia, pero él recargó el arma, la cogió del pelo, comprobó que seguía viva y le descerrajó tres tiros más. Aún tardó unos minutos en morir.

A continuación, el acusado dejó allí a su hijo, solo, en mitad de la calle, y abandonó el lugar deshaciéndose, además, del arma, según relata el fiscal en su escrito de calificación.

"Quería tener novia, pero me dejaban porque hablaba solo"

El acusado, a preguntas de su defensa, explicó que con 16 años su madre ya vio que era "un niño que se encerraba en la habitación y tenía fobia a la gente", por lo que desde entonces se encuentra bajo tratamiento y con medicación, que ha reconocido que ha dejado de tomar en varias ocasiones. Cuando lo hacía, ha continuado, "oía voces" que le insultaban y le "trataban mal".

"Yo quería tener una novia, una familia y una vida normal. Llegué a tener alguna novia, pero me dejaban porque hablaba solo", comentó.

Además, señaló que también escuchaba "pitidos de código morse. Cuando los pitidos son rápidos es que van a ocurrir cosas malas y cuando son cortos, es que todo va bien", dijo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Calendarios 2019/20

Calendario Laboral y Escolar Comunidad Valenciana

Consulta el calendario de 2020

Todos los días festivos nacionales, locales y de las ciudades de València, Castelló y Alicante de 2020, así como el calendario escolar para el curso 2019/20.