Caso Abierto - Levante-EMV

Caso Abierto - Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

El fallo concluye que el yerno de la viuda de Sala se había ido cuando la asesinaron

La jueza estima probado que María del Carmen Martínez murió apenas diez minutos después de ser tiroteada

El fallo concluye que el yerno de la viuda de Sala se había ido cuando la asesinaron

La magistrada Francisca Bru, presidenta del tribunal del jurado que ha enjuiciado el asesinato de María del Carmen Martínez -la viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala- hizo pública la sentencia que absuelve a Miguel López, yerno de la víctima, del crimen del que venía siendo el único sospechoso desde hace tres años. Después de un mes de vista oral y de tres días de deliberaciones, el jurado declaró al acusado no culpable de un crimen cuya resolución está aún en el aire.

En base a ese veredicto, la magistrada ha redactado la sentencia, contra la que cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad y, en casación, ante el Supremo. El fallo concluye que López se había ido de la empresa Novocar cuando su suegra fue asesinada y establece que la mató un desconocido. Además, el secretario judicial no ha facilitado el primer veredicto de culpabilidad que rechazó la jueza.

La magistrada considera probado que sobre las 18.25 horas del 9 de diciembre de 2016 Miguel López le entregó las llaves del coche a su suegra, tras lo que charló con varios de sus empleados y se marchó del establecimiento de automoción que regentaba a las afueras de Alicante y donde la viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala murió tiroteada.

La sentencia establece que la víctima recibió los disparos a las 18.55 horas, tras los que murió como consecuencia de un «shock hipovolémico con sangrado rápido y/o asfixia» a las 19.05, diez minutos después. En la causa figura que la primera llamada a Emergencias para alertar de los disparos se produjo a las 18.55.01. Su yerno fue captado saliendo de su negocio a las 18.38 horas. Los impactos procedían de una persona desconocida, por lo que el acusado no es culpable ni del delito de asesinato que se le imputaba ni del de tenencia ilícita de armas, dado que, como sostiene la sentencia, no fue él quien disparó.

Incide en que la prueba de la parafina que determina si se ha usado o no un arma dio negativa, algo que los agentes de la Policía Científica no consideraron concluyente, y que no existiera ninguna huella ni ADN del acusado en el escenario del crimen. En cuanto al tiempo que Martínez tardó en fallecer, el fallo recoge la tesis de los forenses contratados por la defensa que dice que la muerte fue rápida, lo que coloca a su yerno lejos del lugar del crimen cuando se produjeron los disparos.

Tesis descartada

La sentencia recuerda que las tesis de las acusaciones se sustentaban en una prueba de indicios basada en tres pilares: «Uno en la existencia de una situación de profundo conflicto económico, familiar societario acerca del control del grupo de empresas familiar formándose dos bandos, el de la madre con su hijo varón y el de las hijas que, según se afirma, era controlado por el acusado. El segundo, la ejecución por el acusado de un plan concebido para matar a su suegra preparando lo que denominan la escena del crimen. Y el tercero la adquisición en circunstancias que no constan y disposición de un arma (pistola semiautomática de cierta antigüedad) con proyectiles modificados para cuya tenencia no disponía de licencia», relata el fallo, extremos que los miembros del jurado no han considerado probados.

Compartir el artículo

stats