Un jurado popular exoneró ayer a Juan Cano y a los otros seis acusados del asesinato del alcalde de Polop tras un día de deliberación. El tribunal popular no ha considerado probado que el sucesor de Alejandro Ponsoda en la Alcaldía contratara a tres sicarios para cometer el crimen, ni ha considerado probadas las reuniones en el club de alterne Mesalina de Finestrat en las que se habría gestado el crimen, según las investigaciones de la UCO de la Guardia Civil.

De esta manera, también fueron declarados no culpables los otros acusados de ser los autores intelectuales del crimen, el empresario Salvador Ros, así como Pedro Hermosilla y Ariel Gatto, propietario y gerente del club respectivamente. De igual modo, el jurado tampoco ha visto probada la participación en los hechos del español Raúl Montero y los checos Radim Rakowski y Robert Franek, a quienes se acusaba de ser autores materiales del crimen.

Alejandro Ponsoda, alcalde de la localidad alicantina de Polop, que fue tiroteado a las 21.20 horas del 19 de octubre de 2007, a las puertas de su domicilio, en la pedanía de Xirles. El primer edil murió el 27 de ese mismo mes en el hospital como consecuencia de las lesiones sufridas.

La magistrada-presidenta del tribunal del jurado dictó en la misma sala la sentencia «in voce» con la absolución de los siete acusados, de conformidad con el veredicto alcanzado por los nueve miembros del jurado.

Los miembros del jurado han considerado no probado por cinco votos a cuatro que Raúl Montero, Robert Franek y Radim Rakowski (los presuntos sicarios) hubieran aceptado la propuesta de matar a Alejandro Ponsoda con armas de fuego para las que carecían de permiso.

La misma proporción se reprodujo con Cano, Ariel Gatto y Salvador Ros, no culpables por cinco votos a cuatro de que hubieran planeado y propuesto a terceros el crimen de Ponsoda. En el caso de Pedro Hermosilla, han sido seis frente a tres los miembros del jurado que sostienen que no participó en la reunión en el club de alterne Mesalina.

Fiscalía y acusación particular, en representación de las hijas de Ponsoda, pedían 25 años de cárcel para las cuatro personas a las que consideraban inductores e instigadores del crimen por asesinato con alevosía y precio en concurso con atentado a la autoridad. A los que atribuían la autoría material de la muerte, hasta 27, al sumar dos más por un delito de tenencia ilícita de armas del que también han sido absueltos.

A lo largo de las trece sesiones en la Audiencia Provincial de Alicante declararon cerca de un centenar de testigos, incluido un testigo protegido -un portero que trabajó en el Mesalina en 2007 y que acusaba a Cano de haberle propuesto el crimen-, peritos y agentes de las Fuerzas de Seguridad.

Los acusados, que ya estaban en libertad tras el pago de una fianza, siempre han defendido que son inocentes y que no tenían nada que ver con la muerte de Alejandro Ponsoda.