Un hombre de 63 años de edad se encuentra en estado crítico en un hospital de València tras recibir un puñetazo del hermano de su inquilina tras una discusión por la fianza del piso ocurrida en la tarde de ayer, lunes. El presunto agresor fue detenido de inmediato por la Policía Nacional y pasará a disposición judicial en las próximas horas.

Al parecer, el ahora detenido ya había amenazado con anterioridad incluso a los empleados de la inmobiliaria a través de la cual se había formalizado el alquiler de la vivienda. El arrestado, de 34 años de edad, está acusado, en principio, de un delito de lesiones graves, acusación que podría cambiar en función de cómo evolucione el herido, quien permanece en la UCI del Hospital General de València, en la unidad de críticos, por lo que el caso ha sido asumido por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, que esta mañana ha comenzado a tomar declaración a los testigos de la agresión.

Los hechos sucedieron poco antes de las seis de la tarde del lunes, cuando el ahora lesionado y su mujer acudieron al piso que tenían alquilado a tres estudiantes, en la avenida Cardenal Benlloch de València, porque las chicas dejaban ya la vivienda, una vez acabado el curso y sabiendo ya que no iban a regresar a las aulas tras el obligado parón impuesto por el estado de alarma vigente desde marzo para intentar minimizar las consecuencias de a pandemia por covid-19.

Una de las jóvenes acudió acompañada de su hermano, de 34 años de edad, quien se enzarzó en una discusión con los dueños del piso, porque estos informaron a las estudiantes de que no les iban a devolver la fianza entregada en el momento de alquilar el piso hasta que llegasen las facturas pendientes de luz y agua, para, una vez deducidos los importes de estos servicios, ajustar la cuantía y devolverles la parte restante hasta completar el total de la fianza.

El hombre de 34 años reclamaba la devolución inmediata de toda la fianza y los caseros se mantuvieron en su negativa, lo que provocó la discusión, que, al parecer, subió de tono ante la llegada del hermano del casero.

Según ha podido saber Levante-EMV, al llegar, el hermano del casero se habría dirigido al hermano de la inquilina elevando el tono y le habría cogido por la camiseta, que acabó desgarrada. Los dos hombres se enzarzaron en un forcejeo y, ante la inminencia de la pelea física y las elevadas posibilidades de que su hermano resultase mal parado, dada la diferencia de edad y de complexión física entre ambos contrincantes, el dueño del piso trató de interceder para calmar los ánimos.

Sin embargo, en ese momento, el hermano de la estudiante, se revolvió y le propinó un puñetazo en la cara que le hizo caer al suelo, según él, al creer que el hombre le iba a agredir por la espalda.

La mujer del herido alertó de inmediato a la Policía Nacional, que desplazó varias patrullas al lugar. Los primeros agentes en llegar hablaron con el presunto agresor, quien reconoció haber propinado el puñetazo al hombre, aunque explicó que lo hizo en el convencimiento de que iba a atacarle por la espalda, aunque no era esa la intención en realidad, sino solo evitar la pelea física entre los otros dos.

Al llegar los primeros policías, el herido se encontraba el suelo, consciente, pero muy aturdido, sangrando profusamente por una herida abierta en la cabeza y otra en la cara y con vómitos, lo que hacía prever una lesión interna, por lo que pidieron con urgencia un equipo médico al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).

Una ambulancia del SAMU acudió enseguida al lugar y, tras prestar los primeros auxilios al hombre, lo trasladó al Hospital General donde fue intervenido de urgencia por un traumatismo craneoencefálico grave, con fractura de los huesos propios y hemorragia intracraneal, según el diagnóstico de los médicos que lo atendieron. Su estado es gravísimo y los facultativos incluso temen por su vida, por lo que su evolución en las próximas horas es fundamental para poder establecer un pronóstico.