Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Bétera salvaron ayer la vida a tres personas, dos de ellas mayores, que estaban atrapadas en un chalé envuelto en humo y llamas, tras conseguir rescatarlas utilizando una escalera colocada sobre el techo de un coche patrulla, ya que esperar a la llegada de los bomberos podría haber comprometido la integridad física de todos ellos. La mujer de 82 años y el hombre, de 69, sufrieron quemaduras, y los tres tenían síntomas importantes de intoxicación por inahalación de monóxido de carbono.

Los hechos, según ha informado esta mañana la Comandancia de València, se produjeron sobre las 21.44 horas de ayer. Fue un guardia civil fuera de servicio quien se topó con el incendio y quien llamó en primer lugar para activar el protocolo de emergencia, tras ver a dos mujeres nerviosas y gritando en una de las ventanas del primer piso, cuando la casa estaba ya tomada por las llamas y envuelta en una densa humareda negra.

Nada más llegar los coches patrulla de ambos cuerpos, decidieron situar uno de la Guardia Civil al pie de la ventana y un agente de cada cuerpo se subió al techo, desde donde, con la ayuda de una escalera, subieron hasta el lugar donde estaban las dos mujeres, una de ellas de 82 años y la otra, de 58. Ambas sufrían un cuadro agudo de ansiedad y una de ellas tenía varias quemaduras y había entrado en shock, según las citadas fuentes.

Así las cosas, los dos agentes optaron por realizar ellos mismos el rescate, utilizando la misma escalera por la que habían subido, ya que las dimensiones que había alcanzado el fuego hacía inviable un auxilio a través de la escalera interior del inmueble. Con una enorme dificultad, debido al dolor que le producían las quemaduras a la herida y al bloqueo nervioso de ambas, el guardia civil y el policía local consiguieron finalmente ayudarlas a bajar en un proceso lento y costoso, pero que les salvó la vida a ambas.

Para ello, extrajeron en primer lugar a la mujer herida a través de la ventan, sosteniéndola los dos agentes desde el interior, mientras que desde la parte inferior la sujetaban otro guardia civil y otro policía local encaramados también sobre el techo del vehículo radiopatrulla.

La segunda afectada, mareada por la inhalación del humo y los nervios, logró tranquilizarse y bajó ella sola por la escalera, bajo la protección de los cuatro agentes.

Una vez llevadas a un punto seguro, comenzaron a curar a la herida con gasas estériles y suero fisiológico, para esterilizar las quemaduras hasta la llegada de los servicios de urgencia médicos, y a una de ellas la protegieron con una manta.

Cuando los dos agentes que habían entrado en la vivienda ya habían logrado descender por la escalera, momento en que el incendio estaba ya fuera de control y se escuchaban potentes explosiones en el interior, posiblemente producidas por la rotura de los cristales de puertas y ventanas a causa de la elevada temperatura causado por el fuego, se dieron cuenta de que en la azotea había otra persona más: un hombre, también mayor, que trataba de parar las llamas con una pequeña manguera.

La mujer de 58 años les dijo que se trataba de su tío, que residía en el chalé contiguo y que había accedido a ese punto a través de una comunicación interior entre ambas viviendas. De nuevo, varios guardias civiles y un policía local entraron en la casa en llamas, a través del paso indicado por la mujer, y llegaron hasta la azotea para rescatar al hombre.

Sin embargo, el tío de la rescatada, de 69 años y que también tenía ya síntomas de intoxicación por el humo inhalado y varias quemaduras leves, ofreció una fuerte resistencia, ya que pretendía permanecer en la azotea para, según él, controlar el fuego, algo totalmente imposible a esas alturas y menos con el pequeño caudal de agua de la manguera que empleaba, así que los agentes tuvieron que emplearse a fondo para tranquilizarlo y hacerle entrar en razón. Una vez convencido, le ayudaron a bajar y lo llevaron junto a las dos mujeres rescatadas, procurándole los mismos cuidados que a ellas.

“Más tarde”, informa la Guardia Civil, llegaron tres unidades de bomberos del Consorcio Provincial de los parques de Moncada, Paterna y l’Eliana. “Momentos después”, prosigue el comunicado de la Comandancia, “llegaron al lugar dos equipos sanitarios de l’Eliana y de Paterna, los cuales asistieron a las víctimas en la zona de seguridad”. Los tres fueron trasladados al Hospital La Fe de València, dos de ellos, a la unidad de quemados.