El grupo de familiares y amigas de Vanessa ha salido antes de la Ciudad de la Justicia para recibir a los padres, la hermana y sus abogados como tienen planeado: con aplausos y sonrisas. Y más abrazos. Están satisfechos, porque el veredicto no solo ha sido de culpabilidad, sino que saben que la única condena posible son esos 25 años de cárcel.

«El jurado ha entendido muy bien las claves jurídicas. Y ha motivado perfectamente cada una de las respuestas. La defensa recurrirá y ahí estaremos, pero creo que no hay ninguna posibilidad de que esta situación cambie». Habla el abogado de la familia, Juan Molpeceres, quien repasa y explica cada uno de los pormenores a la familia de Vanessa. Confiesa que en su carrera profesional hay un antes y un después de este caso. «Ha sido un honor. Esta familia me ha demostrado una dignidad y una entereza increíbles». En plena celebración, uno de los guardias civiles destinados a la seguridad del edificio se acerca al letrado y le estrecha la mano: «Enhorabuena. De verdad».