Sin la declaración de la víctima en el juicio -que se encuentra en busca y captura por otro delito- y después de que ésta renunciara durante la instrucción al ejercicio de cualquier acción penal o civil contra los procesados, al «haber llegado a un acuerdo con la parte contraria», estaba claro que los tres hermanos de Antonio Anglés y un cuarto acusado iban a ser absueltos de la presunta extorsión y paliza a un empresario al que consideraban autor del robo de 250.000 euros ocultos en un Ferrari propiedad de uno de ellos, como así ha sido. No obstante, el principal encausado, Carlos M., alias el 'Tata', el menor de los Anglés, no ha podido evitar (por el momento a falta de que se resuelva el recurso que interpondrá su defensa) la condena a cuatro años y nueve meses de cárcel por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.

Respecto a este último delito, el propio acusado reconoció en el juicio que la pistola semiautomática Glock de 9mm, de la que carecía de licencia, era suya, tras alegar que la compró a raíz de un robo que sufrió donde se llevaron la recaudación de su gasolinera. La clave de la sentencia estaba en ver si finalmente se le condenaba por el delito contra la salud pública, hecho que hasta ahora no se había podido acreditar contra el menor de los hermanos Anglés, quien se presentó tanto en el juicio como a su salida ante los medios de comunicación como un honrado empresario del que depende el sustento de varias familias.

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia entiende que las sustancias estupefacientes intervenidas (hachís, heroína y cocaína) en el registro domiciliario de Carlos M. M. estaban destinadas a su venta a terceros, por un valor en el mercado de 1.684,65 euros.

El único de los hermanos del presunto autor del triple crimen de Alcàsser condenado alegó en la vista oral que guardaba esa droga para racionársela a su hermano Roberto, politoxicómano. No lo ha apreciado así la Sala, que aclara que «la cantidad de heroína, 19,72 gramos, ya por sí sola revela la finalidad de venta o distribución a terceros visto que el acusado no es adicto a esta sustancia, y, además la cantidad y variedad de drogas ocupadas exceden, con mucho, la previsión normal de un consumidor».

La jurisprudencia cifra el acopio medio de un consumidor para 5 días en la cantidad de 3 gramos, según especifica la sentencia. Sin embargo, el letrado de la defensa, Juan Carlos Navarro, ya ha anunciado su intención de recurrir el fallo al esgrimir que en pureza la cantidad de heroína que hallaron en casa de su cliente era de 6,3 gramos y existen sentencias donde se considera para autoconsumo hasta los 7 gramos.

La Audiencia Provincial impone a Carlos M. tres años y seis meses de prisión, así como al pago de una multa de 5.000 euros, por un delito contra la salud pública, más un año y tres meses de cárcel por la tenencia ilícita de armas.

Ausencia de prueba de cargo

Eso sí, tanto él como sus dos hermanos y un cuarto acusado han sido absueltos de la extorsión a su antiguo socio, con el que tenía a medias una gasolinera en la localidad murciana de Yecla. El perjudicado denunció en diciembre de 2017 que los tres hermanos Anglés y otro individuo le habían obligado, amenazándole con una pistola y una jeringuilla supuestamente infectada con el virus del SIDA, a cederle en una notaría de Benetússer sus participaciones de la estación de servicio a Carlos M. La Sala considera «inverosímil» su narración y remarca la ausencia de medios de prueba suficientes para condenar por el delito de extorsión, ya que la víctima no compareció en el juicio y su declaración sumarial «no reviste valor probatorio de cargo en cuanto se practicó sin intervención de la defensa de los acusados».