La directriz de que la trama Gürtel se encargara de la retransmisión de la visita del papa a València en julio de 2006 fue una «orden política de la Fundación V Encuentro Mundial de las Familias», según admitió ayer en su último turno de palabra el exdirector de Ràdiotelevisió Valenciana (RTVV) Pedro García. Una confesión que supone un aldabonazo a la línea de defensa de los máximos responsables de la fundación que siguen vivos y a los que se investiga en el Juzgado de Instrucción 5 de València por irregularidades en otros once contratos de la visita del papa. García no aclaró de quién recibió esas «instrucciones políticas» durante su última confesión. Pero en la primera declaración ante el tribunal de la sección segunda de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional apuntó a tres personas: Francisco Camps (entonces presidente de la Generalitat), Esteban González Pons (entonces conseller de Presidencia y portavoz) y el arzobispo Agustín García-Gasco.

En la fundación creada exprofeso para organizar la visita papal sólo ostentaban cargos Camps y García-Gasco. Esta entidad, que no se pudo extinguir hasta 2014 por las deudas que arrastraba, fue creada por la Generalitat, el ayuntamiento, la diputación y el Arzobispado de València para organizar el V Encuentro Mundial de las Familias que clausuró Benedicto XVI en València, en julio de 2006.

Un evento que retransmitió RTVV. Esta adjudicó las pantallas y el sonido a Teconsa (empresa pantalla de la Gürtel) «por un precio desorbitado», según la Fiscalía Anticorrupción. Todo estaba amañado, según la última confesión de Pedro García. «El mecanismo que se utilizó fue la redacción y firma del convenio de colaboración entre RTVV y la fundación», detalló ayer el exdirector general. Un convenio que García suscribió con el obispo auxiliar, Esteban Escudero, actualmente en el cargo y al que también se investiga en la causa de la visita del papa abierta en València. El convenio fue un paripé, admitió ayer también García. «No se precisaba la firma de convenio alguno», reconoció.

En los siguientes pasos, que permitieron a la trama Gürtel embolsarse 4 millones en mordidas, García se convirtió en el director de orquesta de todo el proceso administrativo. «Firmé el procedimiento negociado sin publicidad para entregar el contrato a una empresa instrumental del grupo Correa y no en base a la legalidad administrativa en ese momento», relató durante su declaración leída integramente y en tono cabizbajo.

Mordidas simuladas con contratos

García Gimeno era consciente de la ilegalidad de todo este proceso teledirigido, según sus propias palabras. «El contrato era nulo de pleno derecho y para elaborarlo colaboraron Ricardo Calatayud y Luis Sabater [responsables técnicos de Canal 9) ambos bajo mi responsabilidad». Las empresas de la Gürtel, como se ha visto en otras causas, jugaron además con ventaja. «Desde febrero de 2006 se organizaba desde la Gürtel el contrato de las pantallas, a pesar de que el contrato con la empresa instrumental [Teconsa] no se formalizó el 10 de mayo de 2006 con el que se consiguió sustraer 7 millones».

Un gasto para la televisión valenciana, que asumió el pago de los siete millones de euros, que «permitió el enriquecimiento personal de miembros del grupo Correa». Los pagos de las mordidas se hicieron a través de contratos simulados» entre varias empresas con Teconsa (la adjudicataria de la retransmisión que tuvo que subcontratar los servicios). «Para la comisión que me ofreció Pablo Crespo [el número dos de la Gürtel], 483.632 euros, se simuló por instrucción suya la prestación de servicios», concretó Pedro García.

No fue el único regalo que recibió de la trama Gürtel, a los que conoció en 2003 a través de su amistad con Álvaro Pérez «El Bigotes». Pedro García admitió que fue agasajado con prendas de vestir por un importe de 3.550 euros. Actos de los que ayer se mostró arrepentido antes de que el juicio quedara definitivamente visto para sentencia.

Pedro García: «Pido perdón por mi error a la sociedad y a los perjudicados»

El exdirector de RTVV se vio prácticamente «obligado» a ejercer el derecho a la última palabra. La Fiscalía condicionó la rebaja de su petición de pena, de 40 a siete años de prisión, a que el periodista reforzara su confesión de los hechos en su turno de última palabra. Tras admitir los hechos, García mostró su «profundo arrepentimiento por el error cometido» al tiempo que mostraba su decisión de «pedir perdón a la sociedad y a todas las personas que por mi responsabilidad y error se han visto perjudicadas y manifestar mi firme voluntad de resarcir el daño» ya que ha devuelto al juzgado el dinero de la mordida que recibió (500.000 euros).

Luis Sabater: «Cotino controlaba los trabajos y daba indicaciones»

El exjefe técnico de Canal 9, Luis Sabater, intervino en el juicio por videoconferencia, debido a su estado de salud, para admitir que «firmé el informe de valoración técnica de las ofertas, datado con fecha anterior y que aconsejaba contratar a Teconsa, sin expediente, ya que fue elaborado a posteriori para dar apariencia de legalidad». Luis Sabater apuntó a Juan Cotino como el «factótum» de la organización. «En mi presencia controló los trabajos previos que se realizaban en las pantallas y dando indicaciones sobre las necesidades del evento», declaró ante el tribunal de la Audiencia Nacional.

Antonio de la Viuda: «¿Por qué no estas confesiones antes? se habría ahorrado»

Antonio de la Viuda, exjefe de antena de Canal 9, lamentó el «infierno en el que estoy envuelto, con tintes kafkianos» desde julio de 2012, «durante la instrucción y el tiempo de espera del juicio». Y que las dos personas en quien confiaba (Pedro García, que lo fichó, y Luis Sabater) no hayan admitido antes los hechos. «¿Por qué no esta confesión antes? Nos podríamos haber ahorrado mucho. Yo he perdido 8 años de mi vida que no me va a devolver nadie». De la Viuda alega que se limitó a firmar «un informe técnico, como uno más, pero nunca me podía imaginar que hubiera algo ilegal. Jamas hice nada para favorecerlo».

Abogacía de la Generalitat: La herencia de rtvv y la fundación que recae en el consell

La Generalitat es, a día de hoy, heredera para lo bueno y para lo malo de los asuntos pendientes de Ràdio televisió valenciana (RTVV) y la Fundación V encuentro mundial de las familias (Fvemf). Ésta última desapareció en marzo de 2014 tras asumir el Consell sus deudas. RTVV está en liquidación. En esta causa la empresa audiovisual comparece como perjudicada. La Fiscalía Anticorrupción pide condenar a la fundación de la visita papal como beneficiaria a título lucrativo. El abogado de la Generalitat recordó ayer al tribunal que «los derechos de Canal 9 como acreedora y de la FVEMF se encuentran dentro del mismo bolsillo y hacienda pública».