El cadáver de Yesica Daniela G., una mujer de 33 años que llevaba desaparecida desde hacía una semana, fue encontrado la medianoche del sábado en el interior del maletero de un vehículo estacionado en un descampado de la calle Pablo Meléndez de València con evidentes signos de violencia. Todo apunta a un posible crimen machista después de que su novio haya huido tras mantener una discusión con ella y dar versiones contradictorias a sus amigos, según apuntaron fuentes del entorno de la fallecida, de origen uruguayo pero con nacionalidad española.

Preocupados por su paradero y tras recibir unos extraños mensajes de Yesica en los que decía que se había marchado de casa porque estaba harta de su novio, los amigos de la chica presentaron una denuncia por su desaparición el pasado sábado. Según confesaron a la policía, temían que le hubiera podido pasar algo malo ya que en la casa estaban todas sus pertenencias, salvo su bolso y el teléfono móvil.

En torno a las 23.30 horas del sábado agentes de la Policía Nacional se trasladaron a las inmediaciones de la calle Fontanars del Alforins, donde los amigos de la joven habían visto su vehículo. Los peores temores se confirmaron cuando al abrir el maletero localizaron a Yesica sin vida y con claros signos de violencia. «Estaba paseando al perro y vi que había una joven de acento sudamericano llorando y dos policías junto a los coches», relata una vecina que se encontró con los primeros agentes desplazados al lugar.

En pocos minutos, el descampado situado entre la calle Fontanars y la calle Pablo Meléndez, en el valenciano barrio de Patraix, fue tomada por decenas de agentes, quienes acotaron la zona para evitar la mirada de curiosos. «Enfocaban a las ventanas con linternas para que nadie se asomara», apunta otra testigo. «Pusieron una sábana blanca para tapar el cuerpo e iban sacando ropa del coche y tomando fotografías» a las evidencias, explica esta vecina sobre los trabajos de la policía científica, que realizó una primera inspección ocular en el lugar esa misma noche

Posteriormente, el vehículo donde fue hallado el cadáver fue trasladado a dependencias policiales, donde la policía realizaría ya con la luz del día y más detenidamente un completo análisis en busca de vestigios que permitan identificar e incriminar al autor del crimen, cuyo móvil machista cobró fuerza desde el primer momento que se confirmó que la mujer desaparecida desde el pasado lunes estaba muerta.

El grupo de Homicidios de la Policía Nacional centra sus pesquisas en tratar de localizar al novio de la joven, de origen colombiano, con quien convivía y que permanece en paradero desconocido también desde hace una semana. Según le confesó la víctima a una amiga antes de su desaparición, el fin de semana anterior había discutido con su pareja porque pensaba que estaba con otra, y tenía decidido poner fin a la relación.

El Juzgado de Instrucción número 20 de València, en funciones de guardia, autorizó el levantamiento del cadáver en torno a las cuatro de la madrugada. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de València, donde hoy se le realizará la pertinente autopsia para saber cómo y cuándo se produjo el asesinato. De confirmarse finalmente que se trata de un crimen machista, un juzgado de violencia contra la mujer asumiría el caso.

Un vecino relata que el viernes por la tarde, «a la hora de la siesta», le llamó la atención un joven «de unos 30 años y posiblemente sudamericano» que estaba «limpiando a conciencia un coche de color marrón cobrizo» estacionado en el mismo lugar donde fue hallado el cuerpo sin vida de la joven. «Juraría que era el mismo, pero no me fijé en el modelo», argumenta. Según este testigo, esta persona estuvo cerca de hora y media limpiando el vehículo «por dentro y por fuera, manetas y volante incluido». Le llamó la atención porque parecía nervioso y tocó el claxon del coche sin querer varias veces.

Se trata del segundo asesinato que se ha producido en la capital del Túria estos últimos días tras el del hombre de nacionalidad paraguaya que fue golpeado en la cabeza con un objeto punzante en la madrugada del sábado en unas canchas de baloncesto de la plaza Maguncia. En este caso, el presunto homicida fue detenido al día siguiente tras presentarse en dependencias policiales una vez que había sido identificado por la policía.