La Segunda sesión del juicio del Caso Maje ha estado marcada por la declaración de varios testigos pertenecientes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado: cuatro de la Policía Nacional y dos de la Guardia Civil.

El primer y principal testimonio ha sido el de la jefa del Grupo de Homicidios que investigó el caso y que ha desgranado los pormenores de las pesquisas realizadas.

A continuación les ofrecemos algunos de los momentos clave las declaraciones de los testigos.

La “extraña actitud” de Maje con el móvil durante su primera declaración

La jefa de Homicidios de la Policía Nacional apunta cómo sus compañeros ya notaron una “actitud extraña” en la viuda durante su primera declaración al día siguiente del hallazgo del cadáver de su marido asesinado en un garaje de la calle Calamocha de València. “De vez en cuando sollozaba, pero en cuanto paraban porque entraba o salía alguien, estaba todo el rato chateando con el móvil”. Tanto es así que incluso alguno de los policías tuvo que llamarle la atención.

“Nos pinta a un Antonio con mal carácter”

Otro de los aspectos que llamó la atención de los investigadores desde un primer momento es cómo la viuda trató de encontrar justificaciones al ataque que había sufrido su marido. “Comenta que era muy controlador con ella, muy posesivo, que no la dejaba salir”, explica la jefa de Homicidios que llevó la investigación del asesinato. “Manifestaciones muy extrañas, donde nos pinta a un Antonio de mal carácter”. Además la acusada apunta a un posible robo diciendo que su marido “era muy echado para adelante” y que puede que hubiera sorprendido al alguien robando. Incluso insinúa que Antonio podía tener una relación una compañera de trabajo.

“Salva no cometas tonterías” al decirle que había hablado con la policía

Otro de los policías del grupo de Homicidios de la Policía Nacional que ha declarado como testigo esta mañana en el juicio contra María Jesús M. y Salvador R. ha explicado la reacción que tuvo la acusada cuando Salva le dijo que había hablado con la policía. “Ella se puso fuera de sí”, recuerda, según se desprende ellas escuchas telefónicas tras la intervención judicial del número de la viuda, principal sospechosa. “Salva no cometas tonterías”, le dijo una vez aliviada cuando su amante le aclaró que solo había hablado con un amigo policía.