Agentes de la Policía Nacional de la comisaría de Gandia han detenido a un hombre acusado de agredir sexualmente a una joven de 20 años que sufre una discapacidad intelectual del 65 por ciento, lo que merma de manera considerable su capacidad de decisión sobre su libertad sexual, algo que habría aprovechado el presunto violador. El detenido, que es familiar de la víctima, ya ha sido puesto a disposición judicial, pero el juzgado ha decretado su libertad con cargos, aunque con medidas cautelares.

Así, el Juzgado de Instrucción número 3 de Gandia, en funciones de guardia, recibió ayer por la mañana al detenido y acordó su libertad provisional, pero con la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima por cualquier medio.

Diligencias por agresión sexual

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana han confirmado a Levante-EMV que el juzgado mantiene abiertas diligencias por un delito de agresión sexual, aunque esa calificación puede variar conforme avance la instrucción.

Las mismas fuentes han informado de que fue el juez quien decidió prorrogar la detención del presunto agresor sexual para realizar diligencias judiciales a mayores de las policiales, aunque finalmente se decidió no imponerle una medida más restrictiva, como la prisión provisional, dado que esas diligencias «no aportaron datos concluyentes acerca de los hechos denunciados».

La joven, que tiene una discapacidad del 65 por ciento, fue atendida por la forense tras la presentación de la denuncia inicial y sus conclusiones también han sido entregadas ya al juzgado.

El detenido, que niega la versión de la víctima, quedó por tanto en libertad a primeras horas de la tardeed ayer, tras su comparecencia ante el magistrado.