La Policía Local de València detuvo el pasado lunes a un hombre que amenazó a su exmujer con secuestrar al hijo en común de ambos. Sobre el detenido había estado vigente una orden de alejamiento de su expareja y madre del menor que amenazó con secuestrar.

En el momento de la detención, el hombre se había presentado en el patio del domicilio donde conviven el menor y su madre y amenazaba con llevarse al menor. En ese momento, la mujer llamó al 092 para alertar de lo que ocurría. Agentes de la Segunda Unidad de Distrito y del grupo GAMA, especializado en violencia de género, acudieron hasta el domicilio de la mujer donde procedieron a la detención del hombre.

El detenido se encuentra actualmente en prisión dado el extremo riesgo del caso. La Valoración del Riesgo Forentes realizada por el Instituto de Medicina Legal de València concluyó que, en este caso, el riesgo era extremo. Esta valoración es un instrumento que permite elaborar informes de forma homogénea y rápida para tener mayor seguridad en la toma de decisiones y mejorar la protección de las víctimas de violencia de género. Además, se trata de la primera valoración de riesgo integrada en el sistema VioGen, una actuación que ha sido posible gracias a la coordinación y colaboración entre el grupo GAMA de la Policía Local de València, la Subdelegación del Gobierno, la Oficina de Atención a Víctimas, el Juzgado, la Fiscalía y el Instituto de Medicina Legal (IML).

Violencia vicaria: agredir a la mujer a través de los hijos

La utilización de los hijos para provocar dolor, sufrimiento o controlar a la pareja o expareja es otra de las formas en las que se muestra la violencia de género. En ocasiones extrema, la violencia vicaria es una de las que menos se denuncia por miedo a las represalias.

En la agenda mediática, el caso de José Bretón resuena como uno de los más brutales: el agresor asesinó y quemó a sus hijos tras amenazarla con hacerle daño donde más le podía doler. En la misma línea, el presunto secuestro y desaparición de dos niñas en Tenerife a manos de su padre sigue la misma estela de violencia contra la mujer a través de los hijos. Este tipo de violencia busca perpetuar el daño en la víctima y mantener en el tiempo.

Sin embargo, estos casos son los más extremos de un tipo de violencia machista común en agresores con hijos. La violencia vicaria suele producirse tras una separación, con el objetivo de mantener el control sobre la expareja.

016, el teléfono contra el maltrato

El 016 es el teléfono contra la violencia machista. No deja rastro en la factura y atiende las 24 horas los 365 días del año en múltiples idiomas. En el 112 puedes recibir auxilio inmediato si vives algún episodio de violencia por parte de tu pareja o expareja.