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Tribunales

El fiscal pide hasta 42 años de cárcel a unos padres por abusos a sus hijas

"Nos ponía de rodillas en el suelo y nos daba patadas", sostuvo la menor de las pequeñas, que vio que su padre y hermana mantenían relaciones sexuales

De espaldas los tres acusados junto a sus letrados durante el juicio en su contra.

De espaldas los tres acusados junto a sus letrados durante el juicio en su contra. EFE

El fiscal pide condenas de hasta 42 de cárcel a unos padres por presuntos abusos y malos tratos a sus tres hijas menores en un hechos acaecidos entre 2014 y 2018 en La Vega de San Mateo, cuyo juicio comenzó a celebrarse este martes.

La Fiscalía acusa a María S., madre de las tres niñas, de malos tratos habituales; y de lesiones y abuso sexual por omisión. A José G., padre de dos de las tres niñas denunciantes, de cometer delitos de malos tratos habituales y cuatro de abusos sexuales a menor de 16 años, uno de ellos continuado, mientras que a Ramón D., expareja de la progenitora de las víctimas, le imputa un delito continuado de abusos sexuales a menores de 16 años.

En la primera sesión de la vista oral celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas declaró como primer testigo un agente de la Guardia Civil que contó que recibió una denuncia de las menores respecto a que el padre no les proveía de alimentos y cuando acudieron al domicilio de este, el acusado los recibió y les dijo espontáneamente que "las niñas comían bien", algo que les "extrañó" porque ellos no le preguntaron nada. Además, se percataron de que la despensa de la vivienda tenía un candado cuya llave guardaba José G. "Las niñas me dijeron que pasaban días sin comer y les daban las sobras".

Las tres adolescentes, que tenían 15, 13 y 11 años al momento de la denuncia, también depusieron en el juicio. La menor de ellas contó a la Sala que su madre las ponía "de rodillas en el suelo, nos daba patadas y nos tiraba lo que veía delante", todo esto porque "se enfadaba" tanto con ellas como por cualquier otra cosa y "lo pagaba con nosotras". Igualmente narró una ocasión en la que su progenitora pegó a la hermana del medio, "la tiró en la cama y la ahogó con la almohada", por lo que le echó una crema para quitarle los moretones y es que, según su testimonio, no acudían a clases cuando tenían hematomas así que ese día decidieron tomar fotos de las lesiones causadas.

Respecto a los supuestos abusos por parte de su padre, la joven, que tiene ahora 14 años, respondió a preguntas del magistrado Secundino Alemán que veía cómo su progenitor tocaba a la hermana mayor -que no es hija del acusado- en sus partes y estando vestida, pero también manifestó que "recuerdo a mi padre con ella en la cama" manteniendo relaciones sexuales, extremos de los que no sabía si su madre estaba al tanto.

A preguntas de la defensa de José G., la menor explicó que su padre les hacía pasar hambre a las tres cuando se enfadaba guardando la comida bajo llave. El letrado le insistió en que si el acusado tuvo que tomar esa acción ya que ellas "jugaban a Master Chef y desperdiciaban" los alimentos, a lo que la menor respondió con contundencia que eso "fue una sola vez, no la desperdiciamos y por lo menos comimos ese día". Entre lágrimas manifestó que preferían ir a un centro de menores que vivir con sus padres.

La hija del medio detalló que vio a su padre y a su hermana mayor desnudos en la cama bajo las sábanas mientras observaba como una mano se movía. "Ellos estaban haciendo sus cosas tapados y destapados", agregó. Negó a su vez que su progenitor cometiese abusos sexuales a ella y a su hermana menor, únicas hijas biológicas del acusado, como dijeron durante la instrucción del caso.

Esta víctima indicó que su padre también les cortaba el suministro eléctrico durante la noche "cuando estaba molesto o borracho" y les dejaba en la nevera comida descompuesta.

La mayor de las víctimas relató que el padre de sus hermanas la "obligó a acostarme con él y a hacerle felaciones o nos dejaba sin comer y, como nos cerraba la despensa con llave, no me quedó otra", lamentó, a la vez que rechazó que el acusado entrase al baño en una ocasión y las tocase a ella y a sus hermanas.

Una tía de la acusada relató que las adolescentes le "pidieron auxilio" y que no están bien psicológicamente por los hechos. Apostilló que las niñas «parecían leonas» cada vez que se arriesgaba a alimentarlas porque sus padres "siempre estaban con amenazas". Igualmente informó que las menores habían estado con ella y su hermana, quienes se encargaron de sus acogidas desde que eran pequeñas pero que los acusados pidieron retomar las custodias y la justicia falló a favor de ellos, por lo que dejaron de verlas hasta que denunciaron. El juicio continúa hoy con las periciales.

Tercer acusado

La mayor de las víctimas desmintió que la expareja de su madre y también acusado la abusara sexualmente bajo amenazas, como indicó el fiscal, que pide una condena de 15 años para él. Sin embargo, la prima segunda de la afectada relató que la menor confesó que su madre "la obligaba a hacerle masajes en todo el cuerpo" a Ramón D. mientras él estaba desnudo y las otras niñas observaban. Mientras, la progenitora "la quemaba con la plancha del pelo" y José G. las privaba de los alimentos y se metía a verlas cuando se bañaban. El fiscal ha pedido para la madre de las víctimas una condena total de 25 años de prisión ya que entiende que, además, de los malos tratos y lesiones que, supuestamente, profirió a sus hijas; también consintió que dos de sus exparejas abusaran de ellas y para el acusado y padre de dos de las tres menores, una pena de 42 años.

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